MANUEL SOLER OSA REYES
 MANUEL SOLER, BAILAOR Y PERCUSIONISTA, EL COMPÁS, EL CAJÓN FLAMENCO Y MANUEL SOLER, por flamenco-world
 MANUEL SOLER, LLANTO POR ALEGRÍAS, por flamenco-world
 BIOGRAFÍA DE MANUEL SOLER, por flamenco-world
 



Manuel Soler, bailaor y percusionista.
Flamenco y percusión. El compás, el cajón flamenco y Manuel Soler

Manuel Soler, bailaor, percusionista: Él es un vértice del trío de flamencos que comenzó a tocar el cajón. Junto a Rubem Dantas y Antonio Carmona de Ketama introdujo hace 20 años un instrumento hoy esencial en los escenarios flamencos… totémico… Tacón, palmas, cajón…

"A compás" alrededor del Tótem.
Se ilumina un cajón, sólo. Solo en el escenario, como si el cajón fuera un tótem de las Indias, como el monolito de ninguna parte en "2001 Odisea del espacio". Así comienza "A compás".
"Yo con esto quiero darle el protagonismo a la percusión. Le estoy diciendo que tú estás ahí, pero hasta que no me siente encima, hasta que no te toque, no puedes hacer nada. Y me siento, y hago todo lo que puedo hacer con la soleá, acelero y me meto en la bulería, me pego mis dos patás…" 

Manuel Soler, sereno, describe su nuevo espectáculo halagado por la garantía de sus acompañantes. Y no es para menos: cuatro cantaores, Juan José Amador, Segundo Falcón, La Tobala y Ana Mari González ("está tangaíta, pero va en espectáculos punteros, es la rubita que va con Carmen Linares casi siempre"); a las guitarras, Pedro Sierra y Paco Fernández, Manolo Nieto al bajo, y a las percusiones Efraín Toro ("que no lo pierdas de vista") y Agustín Henke, "el Nervio", ("que ha estado conmigo en todos los cursos y conoce mi manera de tocar"). Y Manuel Soler.  
Al baile, con tres valores ante los que no puede reprimir expresiones admirativas. Juana Amaya:  

"Poquitas hay ahora mismo que estén a su nivel, me gusta porque es muy flamenca y tiene mucha fuerza en la interpretación, es que no se puede estar bailando con la sonrisa…"; Rafael Campallo: "Tiene una cosa muy particular, y es que lo vende, lo sabe vender muy bien. Sabe cuando tiene que pegar un detalle y cuando tiene que pararse"; Israel Galván: "Para mí es el joven con más futuro que hay, está superavanzado, es de los genios que nacen".  
"A compás": se lo ofrecieron hace un año para clausurar la "IV Convención Nacional de Percusión", de carácter maratoniano, sin ensayo general para sus cien minutos sin pausa ni saludos:  
"El aburrimiento llega cuando el guitarrista se pone a afinar, en esos dos minutos te tira abajo el espectáculo, ya no hay magia" . Magia que existía en "Por aquí te quiero ver", el espectáculo que desde la Bienal del 96 ha estado esparciendo representaciones hasta hace pocos meses, la última en Holanda.  

Soler marca las diferencias y se embala describiendo "A compás": 
 "Está a la mitad, pero más evolucionado, más hecho. Se ha guardado el orden aunque las estructuras son diferentes, no tienen nada que ver. Empezamos a hacer todo lo que se puede hacer con una palma y un pie, con el compás. Salen tres bailaores haciendo dos pincelazos, sólo iluminados los pies, hasta que empiezo a jugar con los cuatro cantaores, a contestarles, hago un rematito y me quedo mirando al cajón. Campallo baila un mirabrás, hay un tango del disco nuevo de La Tobala, Juana hace una soleá por bulería y Ana Mari una mezcla de tangos y bulerías, porque desde mi anterior espectáculo se está partiendo mucho el tanguillo con la bulería, se pueden invertir, ni te enteras. Después Israel baila una soleá partida también y queremos hacer un experimento de un cante por romances con un compás que no sea el de siempre, romper el tiempo. Para acabar hay un tema musical y después viene la bulería concebida como una bomba, no es el fin de fiesta típico, es explosivo".  

Explosivo Manuel Soler. Bordeando los 54 años ("pon 55, es igual..."), fue primer bailarín a los 11, trabaja con Manuela Vargas hasta que crea su propio ballet con 15, en 1967 se va a México, después en Madrid con Lola Flores y La Polaca, que hizo hasta de guitarrista, a partir de 1976 empieza a colaborar con Paco de Lucía. Se marcha a Caracas, ama la salsa, entra en el grupo de Óscar d' León… y cuando regresa trabaja intensamente como músico de sesión. "El disco que marcó a todos los que tocan con cajón fue el primer disco de El Mani" (!) "Sí, ése empezó a marcar la pauta del cajón en las sevillanas y las rumbitas. También toqué con Romero Sanjuán, que le dio la vuelta a la tortilla". Todo un pionero, se codeó con Los Hermanos Toronjo y registró el primer disco de Los Hermanos Reyes. "Se grabó en el Teatro Lope de Vega porque no había ni estudios, llegó una unidad móvil". Es un monstruo antediluviano del ritmo, una buena persona, siempre a compás. 

Arremeter.
"Lo que les falta es conocimiento, aprender de lo viejo y llevarlo a su terreno, hay un desconocimiento atroz sobre todo en la percusión. Te compras un cajón y empiezas a pegar porrazos, ahora tú vas con Carmen Linares y te dice que va a cantar la caña… a ver ahora."

Un revés en el cajón.
Demostrado está que uno de los mejores tocaores de cajón es hoy uno de los cantantes más vendedores (Antonio Carmona). Pero la entrada del cajón en el flamenco llegó con una recepción, en Perú, con la banda de Paco de Lucía. "Allí Rubem Dantas tocaba una conga y yo un bonguito. Y llegó un grupo tocando un cajón, que era más sobrio para el flamenco. El primero que lo grabó fue Rubem, el segundo Ketama, Antoñito, con el cajón de Rubem incluso, y a partir de ahí empecé con todos los discos, empezó el cajón a ir arriba; no es que eso se me tenga que achacar a mí, en todo caso a Rubem y a Antonio Carmona, que sabe lo que se trae entre manos, de ahí han mamado tela con el cajón". Hace más de cinco años le sustituyó el enorme jerezano Joaquín Grilo dentro del grupo de Paco, tras "Live in America". "En Costa Rica me pegó una angina de pecho porque veníamos de México, pienso que sería el cambio en el nivel de altura… mascarilla de oxígeno y tres días en el hospital. Ellos se fueron a Nicaragua y yo me vine y entró Joaquín".

Genio de rabia y miel
Maestro del baile y la percusión, Manuel Soler participó en las tres grabaciones que más lanzaron a Camarón. Metió los pies en la revolucionaria "La leyenda del tiempo", en el vendedor "Soy gitano" y en el terminal "Potro de rabia y miel".
"La leyenda" marcó a Camarón, rompió los esquemas, fue una gozada trabajar ahí. Entonces Camarón estaba centrado, lo clavaba todo. Como Camarón, ninguno, porque su afinación no la tiene ninguno, se enfade quien se enfade… es que tenía hasta tres voces, empezábamos a buscar las frecuencias y tenía una grave, una media, una aguda… demasiado. Y lo que ha dejado. Punto y aparte".


Enlace http://www.flamenco-world.com/artists/manuelsoler/esole.htm
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Manuel Soler, llanto por alegrías

Silvia Calado Olivo, junio de 2003

Tum, tum... Tum, tum... El latido del corazón que marcaba el compás de la soleá salía del cajón de Manuel Soler. María Pagés iniciaba así ese particular buceo en los orígenes del flamenco que constituye 'Flamenco Republic', convencida de la maternidad de la soleá, tan básica ella, que entronca con el propio motor de la vida. Pero dejó de latir.

Paco de Lucía firma un cajón a Manuel Soler
(Foto: Daniel Muñoz)


El corazón de Manuel Soler hacía años que estaba resentido. De hecho, fue su debilidad lo que le obligó a renunciar a formar parte del primer sexteto de Paco de Lucía. El bailaor sevillano -que tras trabajar en México en los sesenta y setenta, compartió el escenario del tablao Los Canasteros con Enrique Morente o Diego Carrasco- hubo de reciclarse. Comenzó por la guitarra pero sería la percusión, entonces una recién llegada al género, la faceta en la que desarrollaría su carrera posterior, alcanzando el grado de maestría y la categoría de imprescindible tanto en grabaciones discográficas, como en espectáculos de baile.

De un lado, su nombre puede encontrarse -con o sin diminutivo, como sesionista o como productor- en trabajos como 'Soy gitano' de Camarón, 'Borboreo' de Juan Carmona, 'De la lírica al cante' de Calixto Sánchez, 'Eres luz' de Niña Pastori, 'Un diálogo sin artificios' de El Cabrero, 'Rincones de sueños puros' de La Tobala, 'Inquilino del mundo' de Diego Carrasco, 'Azúcar Candé' de Chano Lobato, 'Sueños en el aire' de El Lebrijano, 'Sur' de Dorantes, 'Pasajes' de, entre otros, Gerardo Núñez y Perico Sambeat... y un largo etcétera de colaboraciones a las palmas, la percusión y el zapateado.


Manuel Soler con Diego Carrasco (Foto: Daniel Muñoz)
 

Del otro lado, Manuel Soler -además de montar espectáculos propios como 'Por aquí te quiero ver', presentado en la Bienal de Sevilla 1996- desempeñó papeles protagonistas como artista invitado en obras de figuras punteras del baile flamenco de creación, siempre sorprendiendo por su calidad, por su sabiduría y, ¿por qué no?, también por su sentido del humor. Participó de la revolución que en 1998 supuso el vanguardista '¡Mira!' de Israel Galván, reencarnó al provocador duende del compás en el posterior 'Los zapatos rojos'; derrochó madurez, con 'm' de minotauro, en 'Abecedario', el homenaje que el baile flamenco hizo al poeta Jorge Luis Borges en el Teatro de la Maestranza de Sevilla en 1999; desató admiración y carcajadas en 'Flamenco Republic', donde protagonizaba un histórico duelo a castañuelas y bastones con María Pagés; encantó su fino paladar musical con tinaja, con cajón, con pies y consigo, volviéndola a armar en el papel de uno de los 'Lorcas' que departían, hasta hace poquísimos días, en la Huerta de San Vicente recreada en el 'Dime' de Javier Barón... Hasta hace tan pocos días

Y como entonces relatábamos, "desde dentro de la tinaja, Soler transforma en duendes sus manos. Desde fuera de la tinaja, Carrasco recita por bulerías. Quien canta, baila; quien baila, toca; quien toca, canta. Todos se meten en la cueva de barro cocido para salir "un poquito más serios". Alegrías para llorar que se cantan, que se dicen, que se recitan, que se dibujan, que se mascan... y el verso, y el grito, y el compás, y la música, y el sentimiento, y el juego, y la vida, y el baile, ¡y la muerte! Trantrán trabilitrán trantero". Alegrías para llorar la muerte. Trantrán...

Manuel Soler falleció en Sevilla el día 5 de junio de 2003 a los 60 años de edad


Curso de percusión de Manuel Soler


Enlace http://www.flamenco-world.com/magazine/about/manuel_soler/esole.htm
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Biografía: Manuel Soler

Manuel Soler Osa Reyes (Sevilla, 1943-2003). Percusionista, bailaor, guitarrista.

Nació en el sevillano barrio de San Bernardo en 1943. Comenzó sus estudios de baile a la edad de nueve años junto a Adelita Domingo, debutando en 1955 en las "Galas Juveniles" del Teatro San Fernando. Al año siguiente figura en la compañía de Manuela Vargas, hasta que en 1960 crea su propio ballet con el que recorre todos los continentes por espacio de diez años.


Al principio de los años setenta triunfa como bailaor con Manolete durante cinco años. En 1975 entró a formar parte del cuerpo de baile del espectáculo de Lola Flores, a quien luego acompañó como guitarrista, inclinándose más tarde por su vocación de compositor, siendo sus temas interpretados por Rocío Jurado, Carmen Sevilla o Marujita Díaz.


Es a partir de 1977 cuando, en su estancia en Caracas durante dos años con La Polaca, se familiariza con los ritmos salseros y estudia percusión, aprendizaje que le llevó en 1979 a formar parte del grupo de Óscar de León y a ingresar al año siguiente, como músico de estudio, en Los Canasteros, de Manolo Caracol. En 1981 se integra como bailaor de Paco de Lucía, debido a una lesión cardiaca, reduce su actividad profesional en el baile y se centra en la percusión, aportando una muy completa visión del ritmo. Como percusionista acompaña a Paco de Lucía y muchos otros en los principales auditorios del mundo.

A partir de entonces inicia una nueva trayectoria artística en la producción discográfica y colaborando con las más importantes figuras del baile. En 1996 presenta la obra 'Por ahí te quiero ver' en la IX Bienal de Arte Flamenco, y en 1999 presenta en la IV Convención Nacional de Percusión, en Sevilla, 'A Compás'.

A partir de entonces, es solicitado por varias compañías de baile como artista invitado, entre ellas, la de Manuela Carrasco, la de Israel Galván, la de María Pagés y la de Javier Barón, con quienes ha participado en montajes de gran éxito como 'Jondo Adonay', '¡Mira!', 'Flamenco Republic' y 'Dime', respectivamente. Asimismo colabora como músico de sesión en los últimos discos de artistas como El Lebrijano, Diego Carrasco o Dorantes.

Manuel Soler falleció en Sevilla el día 5 de junio de 2003 por el agravamiento de la afección cardiaca que, desde hace años, padecía.

Enlace http://www.flamenco-world.com/tienda/autor/manuel-soler/613/
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