TINO DI GERALDO
Entrevista a Tino di Geraldo, percusionista y productor:
"El pellizco no es patrimonio flamenco"
A LA VANGUARDIA DE LA PRODUCCIÓN
"La mayor dificultad de producir es convencer, al mismo tiempo, a la parte artística y a la comercial", por Flamenco-world
UN PERCUSIONISTA DE REFERENCIA
"A veces me han llamado para meteruna percusión y he dicho que no"por Flamenco-world
  'TINO', EL DISCO LIBRE
"No pretendo descubrir ni inventar nada, sino hacer lo que me da la gana", por Flamenco-world
CARLES BENAVENT - TINO DI GERALDO - JORGE PARDO
 Pepín Salazar y Tino Di Geraldo, por primera vez juntos en Avilés

MUNDO ASEPTICO. Tino di Geraldo “En el desierto no hay camellos en Agosto”

 





Entrevista a Tino di Geraldo, percusionista y productor:

"El pellizco no es patrimonio flamenco"
Silvia Calado Olivo. Madrid, octubre de 2003

Si alguna bandera ondea Tino di Geraldo
es la de la libertad. Y la aplica a su vida, a su obra, a sus palabras. El percusionista, compositor y productor habla con una sinceridad aplastante sobre 'Tino', su último disco, sobre la evolución de la música flamenca, sobre el rol que la percusión juega, sobre las interioridades del trabajo de productor... y sobre cualquier tema. Quien acuñara el provocador lema "flamenco lo serás tú", defiende que en él la 'res' jonda está en el gesto. Aficionado inquietísimo a la música, busca la diferencia en el jazz, en el rock, en el heavy, en el funk... Y declara que "el flamenco, cuanto más para atrás, más me sorprende". Alérgico a las etiquetas, dice "no hacer discos de nada, sino de lo que me da la gana", frase que le basta para sintetizar lo que le apetece, lo que le gusta y lo que pretende. 



Tino di Geraldo (Foto: Javier Hurtado)

Enlace http://www.flamenco-world.com/artists/tino_di_geraldo/etin.htm

_____________________________________________________________________________________________


A LA VANGUARDIA DE LA PRODUCCIÓN
"La mayor dificultad de producir es convencer, al mismo tiempo, a la parte artística y a la comercial"
Silvia Calado Olivo. Madrid, octubre de 2003



Tino di Geraldo (Foto: Daniel Muñoz)
 
¿Cómo abordas el trabajo de producción?
A mí me gusta mucho ese apartado. Es difícil porque siendo productor estás tratando directamente con el comercio, estás entre lo artístico y lo puramente comercial, tienes que dar la cara por los dos sitios y convencer a los dos sitios. Y, por muy bien que lo hagas, si eso un día no se ve en los números, siempre vas a ser una mierda, nunca vas a tener caché. Puedes hacer muchos discos, que nunca pase nada con ninguno y si produces a un artista es porque a él le da la gana. Pero para que te llame una compañía, ya es porque hay unos números de por medio... cosa que a mí no me ha pasado todavía. Y me encantaría que me pasara. Es una forma de apostar. Me gustaría dejar de ser currante y que, de vez en cuando, me tocara un paquete gordo para poder hacer más todavía lo que me diera la gana. Y una de las pocas formas de conseguirlo es produciendo porque estás directamente apostando, estás haciendo una quiniela y el mero hecho de poder hacerla es fantástico... Otra cosa es que te toque. 

¿Cuál es el criterio a la hora de seleccionar a quien producir?
Nunca haría un disco de algo que no me gustara o que no me creyera. Bueno, tendría que haber mucho dinero encima de la mesa. Sería puta... pero muy cara. Cosas que ni me interesaban ni me gustaban lo hice al principio para aprender porque lo de producir es un trabajo que requiere, a parte de talento y gusto, conocimiento a varios niveles: técnicos, musicales... Hice unos cuantos discos chungos, pero a drede. Era una oportunidad. Eran discos con mínimo presupuesto y en los que no había ni un duro para mí. Lo hice tres o cuatro veces hasta que dije "ya tengo el diploma, a partir de ahora si hago esto es porque me apetece o me interesa". Desde ese momento, he hecho Tomasito, El bicho, Diego Carrasco, Jazzpaña, el último disco de Luz Casal... No merece la pena producir si no te interesa y no te apetece, porque es como casarte, como no lo tengas muy claro es horroroso, es una auténtica pesadilla. 

¿Imprimes un sello a las producciones que realizas?
Yo creo que sí hay un sello Tino, aunque no sea el más indicado para decirlo. En algunas, la mitad de lo que suena lo he tocado yo. Ahí es fácil notar mi sello, soy más yo. Pero otras cosas como esto de Elbicho no he tocado nada, pero lo he manipulado todo con la técnica que tenemos a nuestro alcance. Puede ser que se note. Cada uno tiene su forma y es bueno que se te reconozca, aunque lo bueno realmente es que el disco esté bien, que en el disco esté ese grupo y esas canciones y que se oiga lo mejor posible. Se trata de no estropearlo, simplemente. Si lo consigues, ya has ganado el noventa por ciento. Y sacar lo máximo, exprimir... A veces encuentras cosas que no han visto y tienes que sacarlo para afuera. Hay que estar atento a aprovechar más y mejor lo que haya, sea lo que sea. 

¿Cómo están influyendo las nuevas tecnologías en el 'modus operandi' de un productor?
Influye por, primero, la comodidad de que hoy se puede trabajar en casa, cosa que hace años era impensable. Grabar de verdad en tu casa, no maquetas, se puede hacer perfectamente sin tenerla acondicionada. Ya no hace falta estar dos meses en un estudio para grabar. Hoy en día para hacer lo mismo necesitas sólo cuatro días de estudio... y porque en mi casa, por los vecinos, no puedo grabar una batería. Traigo del estudio la batería grabada debajo del brazo y en mi casa la manipulo a mi antojo. También cambian los presupuestos. Desde luego, es la polla trabajar en casa y, sobre todo, estar solo, no tener ni un ingeniero ahí. En un estudio siempre estás diciéndole a uno ponte aquí, dale allí, para ahí. Cuando estás solo no tienes pudor en hacerlo ochenta veces más. Y a cualquier hora. Y tiene sus desventajas, claro, pues a veces las cosas no son tan frescas de tanto darle la vuelta, de tanto editar, de tantas posibilidades que tienes. A veces, por el contrario, grabas una cosita en una toma y ya está. ¿Y para eso me he gastado tanto en un ordenador? Pues sí, joder. 

Por ejemplo, el otro día con Queco venía bien grabar unas palmas que fueran de colchón, que están ahí detrás arropándolo todo. Lo hice en diez minutos con el ordenador. Con diez segundos hice cuatro pistas juntas. Quedó perfecto, como si hubiera veinte palmeros. Si lo que quieres es eso, entonces sí. ¿Para qué vas a estar toda la tarde entera? Y lo coñazo que es eso. "¿Está bien esa palma?" Y los otros allí con los cascos sudando. En ese caso, no merece la pena traerte a cuatro personas, un día entero... lo hago con el ordenador y mi palma. Ahora, si lo que se quiere es, como en el caso de Tomasito, unas palmas por soleá de verdad con respiración y con ole y con todo, me llevo a cinco tíos de Jerez a El Cortijo de Málaga y los pones a gusto de todo. Y, vámonos, a grabar. Con esas tomas, sigo teniendo opción a manipular o a lo que me dé la gana. Y la única forma es lo de siempre, un paisano y dale. 

_____________________________________________________________________________________________



UN PERCUSIONISTA DE REFERENCIA
"A veces me han llamado para meter una percusión y he dicho que no"
Silvia Calado Olivo. Madrid, octubre de 2003

Tino di Geraldo ha tenido, junto a Rubem Dantas y a José Antonio Galicia, papel protagonista en el desarrollo de la percusión flamenca...
Me ha tocado.


Tino di Geraldo y Carles Benavent (Foto: Daniel Muñoz)

Cuéntanos cómo llegaste a este mundillo.
Cuando empecé no era consciente de esto. Yo era un tío que llega a Madrid y se busca la vida. Conoces a uno que tiene un grupo de lo que sea, te apuntas porque te cae bien, no tienes un duro y tocas. Y conoces a otro y a otro y, de casualidad, a Diego Carrasco en un estudio y han llamado a un percusionista y era muy malo y lo han echado y aparezco por ahí. De repente, estoy metido en el flamenco, estoy grabando unas bulerías y yo en mi vida había tocado flamenco. Me gustó siempre la guitarra, pero había escuchado el flamenco muy por encima, como lo puede escuchar la mayoría de la gente, sin conocimiento y, por supuesto, nunca había tocado. Empecé tocando escuchando Led Zeppelin, Pink Floyd, James Brown... Vamos, que era más bien blanco y muy payo. Y por la música, por el buscarte la vida, por casualidad, estás en un estudio grabando bulerías, pero lo mismo que estarías grabando una sardana, es una circunstancia. Por lo que sea, te siguen llamando... Y a partir de ahí grabé con Manolo Sanlucar. De hecho, la primera vez que toqué un cajón en mi vida fue grabando un tema de 'Tauromagia'. Y se lo encargó a un carpintero de Sanlúcar. "Aporrea ahí, ahí mismo, eso es bonito". Sólo pensaba que era de puta madre que esta gente me llamara. Y encima me pagaran. Así vas tirando hasta hoy.

Haciendo análisis, ¿cómo crees que ha ido evolucionando en estos años el papel que juega la percusión en la música flamenca?
No sé. Va en dos direcciones, hacia detrás y hacia delante. El flamenco es muy complicado. La percusión siempre estuvo en el flamenco de una forma o de otra. Es, simplemente, una cuestión de colores. Se descubre un color nuevo y parece que se ha descubierto el copón, pero sólo es un tono más. El cajón sigue siendo nuevo para muchos músicos. Yo estoy por ahí tocando y me preguntan: "¿Eso que es?". Y, sin embargo, en flamenco muchas veces es: "Otra vez, no". Son como caprichos, pero al final lo que importa es el soniquete, el compás. Y eso lo puedes hacer con un cajón, con una mesa, con unas palmas, con la cabeza contra la pared, con lo que sea. No es el instrumento, es el músico. A partir de ahí pasa lo que pasa, que ya se va en dirección contraria y en vez de ayudar... La percusión se supone que es una ayuda y un soporte, pero nunca tiene que ser lo contrario. Y muchas veces se recarga demasiado sin sentido. Y lo que se hace es estropear cuando no hace falta. También es el efecto del juguete nuevo del niño y abusas de él al principio, hasta que te das cuenta y ya lo pones en su sitio.

Las Manos de Tino di Geraldo (Foto: Daniel Muñoz)
 

 
¿No parece que el instrumento está un poco desprestigiado, que cualquiera se sienta a tocarlo?
Eso es lo que parece, que cualquiera lo coje y cualquiera lo toca pero ¿a quién llaman para tocar Paco de Lucia, Manolo Sanlúcar, Vicente Amigo, Cañizares, los cantaores o productores como Isidro Muñoz? Es lo mismo que con los guitarristas. Hay trescientos mil que tocan que se te va la olla pero, a la hora de grabar, sólo hay dos. "El Dieguito no está, está en Tokio, me cago en la puta". La prueba está ahí. Y eso es de puta madre. Que haya mucha gente que toque y que toque bien, hace que el nivel suba, la media se dispara para arriba. Y la percusión, ya sabes la historia. Paco de Lucía en Perú se trajo a Rubem Dantas con el cajón... Y yo llego un poco después. José Antonio Galicia, que en paz descanse, ya había grabado baterías.

¿Coincides con José Antonio Galicia en lo del menos es más?
De hecho, a veces me han llamado para meter una percusión y he dicho que no, que estaba bien así, que para qué. Hay un montón de discos que quitarías pistas y reverberaciones... Y la guitarra también, sin tanta nota, sin tanto rollo... Lo demás, el adornito, el lacito, el papel... vale, pero se trata de ir a lo sustancial, a lo que interesa. 

http://www.flamenco-world.com/artists/tino_di_geraldo/etin3.htm
_____________________________________________________________________________________________


'TINO', EL DISCO LIBRE
"No pretendo descubrir ni inventar nada, sino hacer lo que me da la gana"
Silvia Calado Olivo. Madrid, octubre de 2003



Tino di Geraldo (Foto: Daniel Muñoz)



¿Cómo se fraguó 'Tino', tu nuevo disco?
He hecho lo que me ha dado la gana, que es lo que me apetecía, lo que me gusta y lo que pretendo. Eso lo resume todo. No hay una dirección concreta... es música para aficionados a la música. Me molesta que en una reseña dijeran que había que ser un experto en percusión para entender ese disco. Yo, como aficionado a la música, lo hago pensando en los demás aficionados a la música, no para profesionales. No pretendo más que eso, ni descubrir nada, ni inventar nada, sino hacer lo que me da la gana.

He tardado tres años en hacer este trabajo, aunque no he estado todo el rato haciendo sólo eso. He tenido tiempo para masticar, digerir, volver a dar vueltas y tirar cosas que daba por hechas. No tengo excusas ni de tiempo ni de medios, entre comillas. Tampoco es que haya podido ir a grabar al estudio de Peter Gabriel ocho meses, pero he podido hacer lo que he querido a nivel técnico y a nivel humano. He podido contar con los músicos que me ha dado la gana. Cuando tuve nueve temas, un minutaje mínimo, me dije "bueno, hasta aquí ya vale, no hace falta que me rompa más los cuernos; soy capaz de editarlo, de venderlo y de que lo escuche la gente".

El disco es de lo más ecléctico en cuanto a influencias...
No es premeditado, me sale así. No me pongo a pensar que "voy a coger de todo y lo voy a mezclar". Yo soy así desde pequeño, escucho lo mismo ópera que a James Brown, flamenco o música de cine. Siempre he escuchado de todo y cuanto más diferente, mejor, porque me encanta la sorpresa, la variedad, el cambio, no soporto lo mismo todo el rato. Me encanta descubrir cosas nuevas. Lo que ya conoces lo sigues disfrutando, pero me encanta descubrir. Y a la hora de hacerlo como profesional, voy cogiendo de aquí y de allí; me parece que tiene sentido. Claro que muchas cosas te gustan pero no las editarías ni tendrías el morro de ponerlas en una tienda con tu nombre. Puede que esté equivocado o loco, pero a lo que he hecho, le encuentro un sentido. No es un collage ni una mezcla de cosas. Aunque para mí es todo lo mismo, al fin y al cabo: música, melodía y ritmo.

¿Qué componente flamenco puede tener este disco?
En el disco hay un tema nada más que sí se puede decir que tenga flamenco. Se llama 'Por digeraldinas', porque un amigo de Salamanca que se llama Jualo me lo escuchó un día y le gustó mucho. Cada vez que lo veía me decía: "Tócame por digeraldinas". Al final, le puse ese nombre porque hay que ponerle un nombre a los temas, por un lado; y aprovecho para darle un homenaje a un personaje que se lo merece, por otro lado. Algo de flamenco hay ahí, el que lo quiera ver que lo vea.
Y luego, para mí, el flamenco está en todo, aunque estés con una guitarra eléctrica metiendo mucha caña, muy heavy... El flamenco está en el gesto. O, dicho con una palabra muy flamenca, en el pellizco. El pellizco no es patrimonio flamenco, está en la forma de ser, aunque hagas heavy, punk, jazz, funky o lo que sea. Por eso los flamencos o los gitanos muchas veces dicen que "fulanito qué flamenco canta". Y lo mismo hablan de Luz Casal, que les encanta a los flamencos porque dicen que es muy flamenca cantando y no tiene ni puta idea de cantar flamenco. Ya le gustaría a ella. No hace falta ser flamenco para ser... flamenco. Diego Carrasco oye muy flamencos todos los temas. El que está dedicado a él -porque me lo pidió, le dio por ahí la primera vez que lo oyó- es, en su opinión, flamenquísimo. Y para mí también, pero no es un disco flamenco. No es un disco de nada.

¿Y cómo crees que el flamenco puede seguir sorprendiendo?
Siempre. Cuanto más para atrás, más te sorprende. Cuanto más hurgas en el desván, más te sorprendes.
¿Y para delante?


Tino di Geraldo (Foto: Daniel Muñoz)


Últimamente no recuerdo nada que me haya sorprendido. Enrique Morente me sorprende, no ya por el trabajo que hace, sino por cómo es. El disco que haga me puede gustar más o menos, porque los hace otra persona, son circunstanciales. Me sorprende él como artista, como flamenco novedoso que intenta hacer cosas diferentes. Y luego me sorprende gente por cómo toca. La sorpresa no siempre está en el mismo sitio. A veces sorprende la música y otras el músico. Sorprende Vicente Amigo cada vez que coje la guitarra, toque lo que toque, como si toca 'La bien pagá'.

Musicalmente, es difícil. En el flamenco está todo el mundo tirando de la teta, la vaca la pobre está ya... Y parece que siempre queda una gotita por ahí. También por el afán de ganar dinero, de ser famoso, de llegar lo más arriba posible, de tener éxito, los flamencos ven que lo tienen a huevo. Me imagino a los chavales en su casa diciendo "a ver qué hacemos". Están escuchando funky, hip hop, están con las maquinitas... Tú coges una maquinita y pones cualquier ritmito, que ya viene todo grabado, tacumtam tatumta y haces aayaayy. Y viene el de la radio poniéndole un nombre. De momento, no es más que eso. Están jugando, se está cocinando, pero al final te quedas con la tradicional. Podemos probar a hacer la fabada con papaya y lo mejor está hasta buena, pero al final te quedas con la fabada.

Lo que del flamenco es de puta madre es que nada es nunca igual. El flamenco es así. Y nunca hay las mismas esperas. Viene el blanco apuntando todo, preguntando "¿cuántos compases hay de espera?". Y le dicen los flamencos que de dónde ha salido. Camarónsubía a cantar y decidía arriba. Se sentaba al lado de Tomate y se le oía decirle: "Vamos a hacer una letrita por soleá primero. No, una por bulerías. ¿En qué tono? Ejem. Pónmela al cuatro. Ejem. No, al tres". Y ya está, sobre la marcha.

¿Piensas llevar el disco a directo?
Pensarlo, sí. Pero es complicado porque es un rollo muy de laboratorio. No es una banda, ni son temas que nos juntamos cuatro y los hacemos. Es como si quisieras llevar una película como 'Terminator' al teatro. No sólo basta la historia y uno que la cuente. Todo depende de todo. Si quitas una pieza, cojea, pero todo junto tiene sentido, por lo menos para mí. Si fuera viable, aparcaría lo demás. Tengo el guión hecho perfectamente. Si hay pasta, monto un pollo... Ojalá. Harían falta patrocinadores para hacerlo realidad. Pero aunque nunca se haga, tener el disco ya me satisface. 

http://www.flamenco-world.com/artists/tino_di_geraldo/etin2.htm
_____________________________________________________________________________________________


CARLES BENAVENT - TINO DI GERALDO - JORGE PARDO
Benavent-Di Geraldo-Pardo

El trío de Carles Benavent, Tino Di Geraldo y Jorge Pardo apareció como continuación del anterior grupo de Jorge Pardo y Carles Benavent, el sexteto que hizo historia en el nuevo flamenco y que cumplió su ciclo en el verano del 98 con una apoteósica gira por los más importantes festivales de jazz que los llevó desde Vitoria a Montreal.

En aquel sexteto -éste es un riguroso hecho histórico- empezó a desarrollarse la improvisación sobre el soporte de la más rigurosa rítmica flamenca, con una actitud jazzística y basándose en las composiciones de Pardo y Benavent contenidas en sus anteriores discos. Con la llegada de Tino se formó este magistral trío, compuesto por tres auténticos maestros de la fusión del flamenco y el jazz.

El Concierto de Sevilla, fue el primer testimonio sonoro editado. Un disco que se grabó durante los dos conciertos realizados en el Teatro Central de Sevilla e Diciembre de 1999. Una extraordinaria fusión entre el jazz, el flamenco y la música mediterránea, donde juntos repasaban temas de sus carreras discográficas.

Sin Precedentes es el título elegido para el segundo disco, donde se recogen composiciones originales de Benavent, Di Geraldo y Pardo.

En este nuevo trabajo, ‘El trío’ prosigue viaje... a su ritmo. Casi una década se han tomado Jorge Pardo, Carles Benavent y Tino di Geraldo para volver al ruedo discográfico. El saxofonista, el bajista y el batería hacen, según Jorge, “una puesta al día de la propuesta” que, hasta ahora, sólo se había plasmado en ‘El directo de Sevilla’. La evidente diferencia con aquel primer álbum es el trabajo en estudio. Como dice Tino, “en el laboratorio aprietas al máximo”. Tanto, que hasta ellos mismos han quedado sorprendidos por aspectos como el “sonidazo” y las “ocurrencias”. Para Carles es “un disco para escuchárselo muchas veces”. Para Jorge, “un disco sin precedentes... en la historia”
.

Sin Precedentes

TINO DiGERALDO

Tino di Geraldo nació en Tolouse (Francia) de padres asturianos, pero toda su carrera musical ha transcurrido en nuestro país y si analizamos sus peripecias nos queda la sensación de que vivimos en un lugar ideal para músicos con agallas y mente despierta.
Veamos, Tino tocaba en grupos de punk como Tapones Visente, pero ello no le impedía acompañar a cantautores como Luís Eduardo Aute y, sobre todo, Pablo Guerrero. A la vez comenzó a grabar flamenco, primero con Diego Carrasco y luego con Camarón, Manolo Sanlúcar, El Pele, Vicente Amigo y Pepe Habichuela. También formó parte en sus inicios de Cómplices, y después de Rico, el grupo de Luz Casal y de Juan Perro. Ha participado en tres grabaciones monumentales: el “Quartet” de Suso Saiz, el próximo disco de Paco de Lucía, y el genial “Vivo” de Golpes Bajos. Ha formado parte del legendario grupo de Carles Benavent y Jorge Pardo, con el que ha actuado en los más importantes Festivales de Jazz del mundo.

Tino Di Geraldo

Todo lo arriba escrito está aun más claro en su nuevo disco, que lleva el título lleno de “actitud” de “Flamenco lo serás tu”, que en el anterior “Burlerías”. En “Flamenco lo serás tu” nos encontramos a un Diego Carrasco verdaderamente “sembrao” en “Jaco”, que es una versión del legendario “Teen Town” de Jaco Pastorius. También está Raimundo Amador aportando sus legendarios falsetones en el dúo de guitarra eléctrica y batería titulado “Raimundo”. Y Javier Álvarez que ve como una de sus canciones se transforma en una fiesta flamenca de la mano de Tino y Tomasito en el tema “Diego”. Y etcétera, etcétera sin olvidarnos de la alternativa del gran cantante africano Bidinte en “Billy” y del épico gaitero Jorge Fernández en “El Chuly Y Dr. Kely”.
La gente acabará entendiendo la obra de Tino Di Geraldo. Es música espiritual hecha para el trance, el sístole-diástole del futuro.
Recientemente ha realizado una gira por España con el grupo de Carles Benavent, juntamente con Joan Albert Amargós, Jorge Pardo, Rubem Dantas y Othello Molineux.


Tino Di Geraldo

Todo lo arriba escrito está aun más claro en su nuevo disco, que lleva el título lleno de “actitud” de “Flamenco lo serás tu”, que en el anterior “Burlerías”. En “Flamenco lo serás tu” nos encontramos a un Diego Carrasco verdaderamente “sembrao” en “Jaco”, que es una versión del legendario “Teen Town” de Jaco Pastorius. También está Raimundo Amador aportando sus legendarios falsetones en el dúo de guitarra eléctrica y batería titulado “Raimundo”. Y Javier Álvarez que ve como una de sus canciones se transforma en una fiesta flamenca de la mano de Tino y Tomasito en el tema “Diego”. Y etcétera, etcétera sin olvidarnos de la alternativa del gran cantante africano Bidinte en “Billy” y del épico gaitero Jorge Fernández en “El Chuly Y Dr. Kely”.
La gente acabará entendiendo la obra de Tino Di Geraldo. Es música espiritual hecha para el trance, el sístole-diástole del futuro.
Actualmente alterna los trabajos junto a Carles Benavent y Tino Di Geraldo con grabaciones y giras como musico de sesión y como productor de artistas de flamenco, rock y fusión.


_____________________________________________________________________________________________

Pepín Salazar y Tino Di Geraldo, por primera vez juntos en Avilés


Archivado por musicom el 08-12-2011

Pepín Salazar. Foto de Sergio López

Pepín Salazar. Foto de Sergio López

El guitarrista Pepín Salazar y el percusionista Tino Di Geraldo se encontrarán por primera vez en el escenario este sábado, en el Auditorio de Avilés (19.30 horas. 8 euros), para protagonizar una intensa noche de flamenco. El concierto forma parte del ciclo ‘Avilés, arte sonoro’, que organiza el Ayuntamiento, con la producción de Norte Sur Records. Estos dos asturianos de adopción tendrán como invitados a Mónica Núñez (bailaora), Emilio de Benito (guitarra), Francis Ligero (cantaor y cajón) y a Arturo Romero (cantaor).


José Salazar Hernández, más conocido como Pepín Salazar (León, 1940), fue un músico precoz, que ya destacaba con la guitarra a la temprana edad de 10 años. Muy pronto se marchó a Madrid para formar parte del ballet de Pilar López, que era una de las compañías más prestigiosas de la capital de España, y con la que viajó por toda Europa.
En la década de los sesenta, comenzó a tocar con los grandes del género: Antonio Gades, Cristina Hoyos, Paco de Lucía, Camarón de la Isla, Manolo Sanlúcar, Manolo Caracol y un largo etcétera. En su biografía figura hasta una colaboración con la cantante estadounidense de jazz Ella Fitzgerald. Y en 1966, el guitarrista recibió el premio La Taranta, junto al desaparecido Enrique Morente.

Pastor evangélico


A mediados de los años setenta, en la plenitud de su carrera artística, Pepín Salazar decidió abandonar los escenarios y regresó a Oviedo para ejercer como pastor evangélico, una actividad que mantiene en la actualidad, aunque desde hace unos años también ofrece conciertos de forma esporádica.
Y Tino Di Giraldo (Tolouse, 1960), hijo de padres asturianos, atesora una extensa trayectoria artística como percusionista y productor, que ha venido marcada por el eclecticismo, aunque el flamenco y el jazz predominan en su currículo. Colaboró también con Camarón, Paco de Lucía o Manolo Sanlúcar, así como con Carles Benavent y Jorge Pardo, con quienes frecuentó los mejores festivales de jazz del mundo. Di Geraldo fue reclutado, asimismo, por grupos de pop como Golpes Bajos, Cómplices, Rico, Juan Perro o Luz Casal.

Enlace http://proyectos.elcomercio.es/blogs/musicom/2011/12/08/pepin-salazar-y-tino-di-giraldo-por-primera-vez-juntos-en-aviles/
_____________________________________________________________________________________________

MUNDO ASÉPTICO

domingo 27 de noviembre de 2011

Tracking list: Tino di Geraldo “En el desierto no hay camellos en Agosto”


Bombo - Caja - Bombo - Caja. Rebobles. El trabajo del batería no es lo que parece. La exactitud puede ser interesante, pero el error humano o la creatividad del músico logra que el ritmo sea algo más. Groove. Duende. Toque humano. Llámalo como quieras. Este tracking list va dedicado a un exquisito músico llamado Tino di Geraldo
Tino di Geraldo (Foto de Paco Sánchez de www.expofoto.com)
El tema que cierra el album “Dragon Negro” de los maravillsos Esclarecidos llamado “Avestruz 2 “ en su momento me llamó mucho la atención; era una revisión funky ambiental del tercer corte del album en cuestión, obra y genialidad de Tino di Geraldo. Me fuí cruzando con él por medio de otros temas donde sus arreglos, baterías, bajos y guitarras volvían a sobresalir. Por ejemplo, en el album “Vivo” de Golpes Bajos Tino di Geraldo hace un trabajo en la batería completísimo; necesito destacar “No mires a los ojos de la gente”... esas ruedas finales son criminales. Llegué a comprar su primer album “Burlerías” en solitario por curiosidad y porque por allí aparecía mi admiradísimo Suso Saiz. El album es un inquieto e inquietante regalo de música viva y muy bien tocada. Este tracking list va dedicado a su segundo corte: “En el desierto no hay camellos en Agosto”.
Detrás de Tino di Geraldo está Faustino Fernández Fernández, nació en 1960 en Toulouse hijo de padres asturianos. Su carrera musical se perfiló en España; sus primeros pasos  fueron en la banda de rock Tapones Visente. Buscar  información sobre Tino di Geraldo es ojear links relacionados con flamenco; sin querer te enteras que ha tocado con los grandes Paco de Lucía, Vicente Amigo  y muchos más de este palo. Su curriculum se completa con artistas nacionales de primera fila y de culto desde Luz Casal hasta Pablo Guerrero. Sin duda un musicazo. Baterías, percusiones, bajos, guitarras,... “En el desierto...” es la demostración final de ello.





“En el desierto...” es un viaje groovy en tres etapas por músicas a medio camino entre el el flamenco y aires árabes. El bajo es el instrumento rey. Tino hace una revisión imaginativa, ritmicamente seria e impecable de numerosos recursos y técnicas que este instrumento le ofrece y que solo un dotadísimo percusionista sabría aplicar.  Las tres etapas se inicia con una introducción larga que va ascendiendo en intensidad, donde un bajo juega a ser Jaco Pastorius en un ritmo cómodo e indefinido cuyo ambiente se va enriqueciendo de instrumentos que vienen y van; esta introducción pasa a un puente trotón gracias al Slap que Tino aplica a su bajo;  Tras varios compases la pieza llega asu tramo final donde los aires árabes se manifiestan sobre un fascinante groove que se repite hasta el final. El bajo suena en primer plano pero detrás hay escondido un monumental trabajo de percusiones y baterías. ¿World music? No, mucho más.
Un trio de ases: Carles Benavent, Jorge Pardo y Tino di Geraldo (Foto de Hector de Paz, para Klink Producciones)

“En el desierto...” es un instrumental magistral que inspira un viaje, que casi se puede bailar,... Quizá mi corazón se haya sentido tentado en remezclarse ante tanta maravilla polirritimica. La verdad es que ese es el secreto... atrapar al corazón. Así son las cosas bien hechas.


Enlace http://mundoaseptico.blogspot.com/2011/11/tracking-list-tino-di-geraldo-en-el.html
_____________________________________________________________________________________________