HISTORIA DEL CAJÓN AFROPERUANO.

EL CAJÓN EN PERÚ

Rafael Santa Cruz[1]liga el origen del cajón peruano a los esclavos negros africanos traídos al Perú para trabajar en los Andes (minas de oro y plata). Debido al duro clima de montaña, alimentación y trabajo, tuvieron que ser desplazados hacia lugares donde su rendimiento en el trabajo fuese mayor.

La esclavitud conllevó el desarraigo de las tradiciones negras. Se fabricaron diversas tipologías de instrumentos de percusión como tambores, calabazas, marimbas…, Dichas instrumentaciones eran interpretadas constantemente por los negros africanos en horarios no adecuados, causando problemas con los limeños. Según Luis Millones[2] y Fernando Romero[3], los robos, borracheras y líos eran constantes por las noches. La música, danzas y bailes de los afroperuanos fueron practicados durante muchos años por ellos y por gente de la misma condición social, con la excepción de la zamacueca, que fue baile predilecto de todas las clases sociales y diversas etnias.

El diario El Comercio[4],  en uno de sus titulares comenta un suceso respecto al sonido producido por un cajón en la noche del día anterior:

Jarana, ya en otra llamamos la atención de la policía respecto a las jaranas que continuamente se suscitan en una casa de la “Acequia Alta”, abajo del puente, pero parece que nuestra indicación ha sido desentendida, pues, nuevamente, se nos quejan los vecinos de dicha calle de que el cajón funciona sin descanso mañana y noche.

Varios fueron los viajeros y cronistas que escribieron sobre la música existente en Perú, según Ortíz[5]pero ninguno de ellos hizo referencias al cajón hasta la segunda mitad del siglo XIX y  ligado al origen africano. Según el estudioso[6]:

La vulgaridad de los envases cuadrados de madera, tan comunes, ha motivado su olvido por los investigadores y estudiosos.

En un extracto que recoge Estuardo Nuñez[7] de dos viajeros franceses en el Perú republicano, refiriéndose a la zamacueca en Amancaes en 1848, dice lo siguiente:

Entonces se reúnen las partidas, los amigos se buscan, extienden las provisiones sobre la hierba y la vihuela de notas estridentes deja oír los primeros acordes de la zamacueca.…

… la orquesta, de las más primitivas, se compone infaliblemente de la guitarra que uno de los asistentes con un admirable valor en realidad, rasgue con todas sus fuerzas, mezclando los acordes con una voz muy poco armoniosa y palabras muy a menudo insignificantes, cuando no son de una grosera libertad que va hasta el cinismo. Cerca del guitarrista, con un cajón desfondado entre las piernas, otro músico de la misma categoría, o en todo caso un cantor no menos implacable, marca el compás sobre la caja con fuertes golpes, sin duda a guisa de acompañamiento.

Se puede afirmar que es un documento que resume y describe el baile de la zamacueca con precisión, puede ser el testimonio más antiguo sobre la interpretación del cajón como acompañante de un conjunto instrumental, el cual describe su sonido fuerte y marcando el ritmo de la zamacueca.

Es curioso que unos años antes a este primer testimonio escrito sobre el cajón (1848), el dibujo de un grabado atribuido a Ignacio Merino[8]para la carátula de la colección de partituras del músico Claudio Rebagliati[9] de 1941 y publicada en 1870, se muestra un detalle en el grabado pueda parecer un cajón.



La escena pintada por Merino es festiva de un grupo de músicos y danzantes, en la cual junto al guitarrista aparece una persona que está sentado y tocando una especie de cajón (detalles poco nítidos en el grabado), a su vez, también se puede observar como otro personaje del grupo está sentado en lo que parece ser un cajón; además en una nota aclaratoria anexa a sus partituras Rebagliati da información sobre el acompañamiento de la zamacueca:

… y que el ritmo del acompañamiento imite al de la guitarra, arpa o cajón, instrumentos con los cuales se acompaña siempre.

De poderse confirmar que dichos instrumentos musicales son cajones, afirma Santa Cruz[10] que constituye el testimonio gráfico de más antigüedad sobre la interpretación del cajón en la música tradicional de la costa peruana.

Sobre agrupaciones instrumentales de la mitad del siglo XIX, Fuentes[11]comenta el protagonismo que posee el cajón con las siguientes palabras:

Hemos dicho que el baile de Amancaes es la zamacueca; la orquesta para ese baile se compone de arpa y guitarra, y a estos instrumentos se agrega una especie de tambor hecho regularmente de un cajón cuyas tablas se desclavan para que el golpe sea más sonoro. Tócase este instrumento con las manos o con dos pedazos de caña, y es difícil formarse idea de la pericia y oído con que el negro que toca el cajón sigue el compás de la música y anima a los bailarines. Como el cajón es el alma de la orquesta, la plebe ha dado a la zamacueca el nombre de polca de cajón.

Pero el documento gráfico[12]que mayor nitidez que se conserva sobre el cajón está fechado en 1895, fotografía de una reunión en el Jardín de la Exposición de Lima de los miembros del grupo “La Palizada”, los cuales llevaron a cabo una actuación con cánticos acompañados a la guitarra y cajón (es este caso el personaje que toca el cajón se puede ver con claridad).



El final del siglo XIX y principios del XX son unas décadas que el cajón queda relegado por otros instrumentos, teniendo menos protagonismo en el acompañamiento de bailes y danzas tradicionales. El vals criollo se acentúa en la población, descartando al cajón, únicamente es interpretado por la población negra para el acompañamiento de la marinera (zamacueca pero con otro nombre y leves variaciones)

Hacia 1940 Fernando Romero[13] le comenta a su amigo, el musicólogo cubano Fernando Ortiz, sobre lo que pueden ser los últimos días del cajón. Así lo consigna Ortiz en su monumental trabajo Los instrumentos de la música afrocubana:

El cajón criollo, sonoro, rauco, viril y quimboso en la jarana, donde el zambo cunda hace arabescos con los pies en torno a las frenéticas caderas con que muele deseos la china candela es uno de los últimos supérstites del instrumental que trajo consigo al Perú el abuelo congo. Lo creo en vísperas de desaparecer, pues se halla en una etapa regresiva de su evolución; ya no es instrumento construido por manos y oídos expertos en el buen ensamble de la madera apropiada y en los fenómenos de sonoridad de la misma. Ahora los zambos de chalina al cuello y sombrero ladeado, cuando van a la jarana, no llevan consigo su cajón junto a la guitarra encintada con los colores patrios. El dueño de casa proporciona un envase de gasolina o uno de los cajones del aparador, y este se convierte en instrumento. Cuando en la orquesta hay hasta arpa, se toca cajón aprovechando la burguesa barriga de esta, tal como se solía hacer ya en el siglo VVIII.

Pero como hemos podido comprobar a día de hoy, el cajón peruano no ha desaparecido, sino que se ha convertido en instrumento nacional de Perú en 2001, llevándose a cabo una serie de actividades y eventos desde las instituciones para el fomento e interpretación del instrumento.


[1]              Santa Cruz, Rafael, El cajón afroperuano. Lima, RSantaCruz Ediciones, 2004, Pg, 52.

[2]              Millones, Luis, Minorías étnicas en el Perú. Lima: pontificia Universidad Católica del Perú, 1973.

[3]              Romero, Fernando, Safari africano. Lima; instituto de Estudios Peruanos, 1994.

[4]              Diario El Comercio, Lima: edición de 9 de octubre de 1889.

[5]              Ortíz, Fernando, Los instrumentos de la música afrocubana. La Habana, Dirección de la Cultura del Ministerio de Educación, 1952,

[6]              Ibidem

[7]              Nuñez, Estuardo, Relaciones de viajeros. Estudio preliminar y compilación. Lima, Comisión Nacional de Perú, 1971.

[8]              Merino, Ignacio, Álbum Sud Americano. Colección de aires y bailes populares Opus.16 (1941).

[9]              Rebagliati, Claudio, (1843-1909). Músico italiano recopilador de zamacuecas y cuecas. Entre sus trabajos figura Albúm Sud Americano. Coleccioón de bailes y cantos populares. Grabado que se puede observar en el libro de Santa Cruz, Rafael, El cajón afroperuano, Pg 122.

[10]             Santa Cruz, Rafael, El cajón afroperuano. Lima, RSantaCruz Ediciones, 2004, pg 67.

[11]             Fuentes, Atanasio, Lima, apuntes históricos descriptivos, estadísticos y de costumbres. Lima, Fondo del libro Banco Industrial del Perú, 1985.

[12]             Fotografía que se puede observar en el libro de Santa Cruz, Rafael, El cajón afroperuano, Pg, 123.

[13]             Ortíz, Fernando, Los instrumentos de la música afrocubana. La Habana, Dirección de la Cultura del Ministerio de Educación, 1952.

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HISTORY OF CAJON AFROPERUANO: El Cajon PERÚ.

Rafael Santa Cruz [1] links the origin of the Peruvian cajon black African slaves brought to Peru to work in the Andes (gold and silver mines). Due to the harsh mountain climate, food and work, had to be moved to places where his work performance was greater.

Slavery led to the uprooting of black traditions. Were manufactured various types of percussion instruments like drums, gourds, marimbas ... These instrumentations were interpreted consistently by black Africans in unsuitable times, causing problems with Lima. According to Luis million [2] and Fernando Romero [3], theft, drunkenness and were constant trouble at night. The music, dances of Afro-Peruvians were practiced for many years for them and for people of the same social status, with the exception of the zamacueca, who was favorite dance all social classes and ethnic groups.

The newspaper El Comercio [4], one of the owners says an incident in respect to sound from a drawer in the evening of the previous day:

Jarana,andanothercalledthe attention ofthe policeregardingjaranasthat continuallyarise ina house in the"AcequiaAlta",under the bridge,but it seems thatourstatement wasdesentendidaSoagain, wecomplainneighborsof the streetthatthe drawer works tirelessly morning andnight.Several were travelers and chroniclers who wrote about music existing in Peru, according to Ortiz [5] but none of them made references to the drawer until the second half of the nineteenth century and linked to African origin. According to the scholar [6]:

Thevulgarityof packagingsquare timber,so common,has motivatedits neglectby researchers andscholars.

In an excerptthatincludes Stuart Nuñez[7] of two French travelersin Peru Republican, referring to the zamacueca in Amancaes in 1848,reads:

Then gather the items, friends look, extend the provisionson the grassand leavessh rill notesvihuelahearthe first chordso fzamacueca....

...The orchestra, fromthe most primitive, unfailingly consists of guitarthat one of the attendees with anadmirable courage actually rip with all his strength, mixing chords with alittle voice harmonio usandoftenin significant words, when nota freedom that is rude to cynicism. Near theguitarist, with abottomless box between the legs, another musicianin the same category, or in any casea singerno less relentless beats timeonthe box withheavy blows, no doubtby way ofaccompaniment.

Arguably,it isa documentthat summarizes anddescribes thedancezamacuecaaccurately,may bethe earliest evidenceon the interpretation of the drawer to accompanyan instrumental ensemble, which describes their soundstrong and set the pace for the zamacueca.

Curiously, a few years before this first writte non the box (1848), drawingfrom an engravingat tributed toIgnacio Merino[8] for the coverof thesheet music collectionof musician Claudio Rebagliati[9] published in 1941 and 1870, is a detailin the engravingmay seema box.

The scene is festive Merino painted by a group of musicians and dancers, which together with guitarist appears someone is sitting and playing a sort of drawer (not sharp detail in the engraving), in turn, can also be observed as another character in the group is sitting on what looks like a box, plus an explanatory note attached to his scores Rebagliati gives information on the accompanying zamacueca:

... And that mimics the rhythm of the accompaniment of the guitar, harp or drawer, instruments with which always accompanies.

Of being able to confirm that these musical instruments are drawers, said Santa Cruz [10] which is the oldest graphic testimony about the interpretation of the drawer in the traditional music of the Peruvian coast.

About half instrumental groups of the nineteenth century, Fuentes [11] discussed the role that the drawer has the following words:

We have said that the dance is the zamacueca Amancaes, the orchestra for the dance consists of harp and guitar, and these instruments adds a kind of drum made from a drawer whose regular tables unpins to hit more sound. This instrument touched with the hands or with two pieces of cane, and it is difficult to form an idea of the skill and heard that the black box that plays follows the beat of the music and encourages dancers. As the drawer is the soul of the orchestra, the populace has given the name Polka zamacueca drawer.

But the document graph [12] which is sharper than the drawer is preserved is dated 1895, photograph of a meeting at the Garden Expo Lima members of the group "The Palisade", which carried out a performance with songs accompanied on guitar and cajon (in this case the character who plays the drawer can see clearly).

The late nineteenth and early twentieth centuries are few decades that the drawer is relegated by other instruments, taking less prominence in the accompaniment of dances and traditional dances. The vals criollo is accentuated in the population, dismissing the drawer is only played by blacks to accompany the seafood (zamacueca another name and slight variations)

By 1940 Fernando Romero [13] he said to his friend, the musicologist Fernando Ortiz, on what may be the last days of the drawer. So what Ortiz slogan in his monumental work The Afro-Cuban music instruments:

The drawer Creole, sound, raucous, virile and quimboso in the revelry, where does zambo cunda Foot arabesques around the hips grinding frantically wishes the Chinese candle is one of the last survivors of the instruments that brought to Peru congo grandfather. I think on the eve of disappearing, as it is in a regressive stage of its evolution, and not an instrument built by expert hands and ears in the proper assembly and appropriate wood phenomena loudness of it. Now the Sambo of the neck scarf and hat askew, when the revelry will not carry his box with taped guitar with patriotic colors. The homeowner provides a container of gasoline or one of the dresser drawers, and this becomes an instrument. When the orchestra there to harp touched drawer leveraging this bourgeois belly as it used to and VVIII century.

But as we have seen today, the Peruvian cajon has not disappeared, but has become the national instrument of Peru in 2001, carrying out a series of activities and events from the institutions for the promotion and interpretation of the instrument.

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El Cajón Afro y Peruano, por Rafael Santa Cruz
CAJóN: Tambor xilofónico de la familia de los idiófonos. Paralelepípedo de madera con un orificio de salida en la parte posterior.

Los primeros habitantes originarios de África llegaron a América –fueron traídos, se debería decir– con escasas pertenencias. Se les despojó de todo, incluyendo los tambores, uno de sus principales elementos de expresión.

“Por tambor, en un sentido amplio de la palabra, se suele entender: ‘un instrumento percusivo cuya sonoridad se obtiene golpeando directa y externamente sobre el cuerpo hueco y resonante que lo constituye, bien sobre un lugar cualquiera de su caja o sobre otra parte especialmente destinada a ese fin’. Según esa acepción organológica del tambor, equivalente a un instrumento percucible en la parte exterior de su caja resonante, se comprenderían entre los tambores a los llamados tambores de madera o xilofónos y hasta a alguna especie de idiófonos percusivos. Decimos xilofónicos o xilófono, ajustándonos a las raíces griegas del vocablo, en un sentido genérico y propio, y no en el impropio y restringido de marimba, la cual en Europa se llama xilófono por antonomasia, porque es realmente un instrumento sonoro de madera. Así pues, tales instrumentos pueden ser llamados xilófonos, si se atiende solo con exactitud y rigor al elemento etimológico del vocablo y a un sentido genérico”, dice el estudioso Fernando Ortiz .

Los antiguos pobladores afroamericanos se las ingeniaron para conseguir nuevos instrumentos de percusión, algunos imitando a los dejados en África o creando otros nuevos, ya americanos. Seguramente durante la prohibición del toque de tambores , entre otras causas, hicieron su aparición las cajas, que al entender de las autoridades no eran tambores sino más bien “instrumentos caseros”, sustitutos de estos, pues no tenían piel animal y por esa razón no les prestaron mayor atención. Cosa parecida pudo haber sucedido con algunos viajeros y pintores que recogieron las expresiones populares de la época. Definitivamente no pensaron que “ésas cajas” evolucionarían como lo hicieron.

No obstante, tales cajas, hechas para el transporte de mercancía o productos, totalmente rústicas, poco a poco empezaron a ser utilizadas para el acompañamiento rítmico de algunos cantos y bailes y a recibir el nombre de cajones y cajas.

Debido a su procedencia humilde y casera, es muy difícil precisar el lugar y fecha exacta del nacimiento del cajón como instrumento musical. Lo mas probable es que en varios lugares de América haya sido usado como tal por la población de origen afro, muchos años antes de lo que confirman y testimonian los viajeros y observadores. Vuelto luego a la función para la que era destinado cotidianamente, no sería en sus inicios catalogado como instrumento musical.

Por lo tanto, antes de la mitad del siglo XIX no hay datos claros en relación al cajón. Y si bien no se encuentra ninguna pista clara que indique que el Perú sea el país donde nació, los testimonios más antiguos que lo mencionan se hallan en Lima. Se ha dicho que el cajón es un instrumento llegado desde otros países al Perú, al parecer, no es cierto.

Aunque se ha dicho que el cajón existe en el Perú desde el siglo XVII no hemos podido hallar, hasta hoy, ningún documento que lo acredite. Todo parece indicar que el cajón hace su aparición en el siglo XIX.

La historia y trayectoria del cajón del Perú “ya convertido” en instrumento musical están sumamente ligadas a la zamacueca, pues fue exportado a otros pueblos de América acompañándola. Atanasio Fuentes gran estudioso de la Lima del 800, publica alrededor de 1867: “Hemos dicho que el baile de Amancaes es la zamacueca; la orquesta para ese baile se compone de arpa y guitarra, y a estos instrumentos se agrega una especie de tambor, hecho regularmente de un cajón cuyas tablas se desclavan para que el golpe sea mas sonoro. Tocase este instrumento con las manos o con dos pedazos de caña, y es difícil formarse idea de la pericia y oído con que el negro que toca el cajón sigue el compás de la música y anima a los bailarines. Como el cajón es el alma de la orquesta, la plebe ha dado a la zamacueca el nombre de “polca de cajón”. Este párrafo nos dice claramente que se le concede al cajón una presencia protagónica. Lo sitúa en un primer plano de importancia dentro del grupo de instrumentos que acompañaba musicalmente la zamacueca a partir de la mitad del siglo XIX. La zamacueca llegó a ser popular en varios países de América del Sur, incluso se cantó y bailó en zonas de México y California durante la Fiebre del Oro.

En Lima, en el año 1870 el músico Claudio Rebagliati , menciona en una nota aclaratoria anexa a sus partituras información sobre el acompañamiento de la zamacueca sobre la base de guitarra, arpa y cajón.

En 1879 aparece la Marinera, mas tarde Baile Nacional del Perú, que es una versión con algunos cambios coreográficos y en su estructura musical de la antigua zamacueca. Sin embargo, esta sigue siendo acompañada por guitarras y cajón.

La foto mas antigua en la que se aprecia un cajón data de esta época. En el año 1895, se reunieron en el Jardín de la Exposición de Lima algunos miembros del grupo llamado “La Palizada”, hombres de diferentes edades, bohemios, criollos y que conocían bastante bien las jaranas limeñas. Allí improvisaron algunos cantos con guitarra y cajón.

Por aquel entonces, con los cajones de whisky y de frutas se hacía este instrumento musical, así como de las latas de aceite y de manteca; y las que nunca eran desperdiciadas –pues ofrecían buenos sonidos de percusión– eran las cajas o jabas que se usaban de embalaje para transportar el kerosene, insumo del alumbrado de aquella época.

Durante años el cajón acompañó las grandes fiestas repiqueteando en las marinearas. Hasta que ya en el siglo XX, a finales de los años 40, empiezan los coqueteos del cajón con el vals criollo o vals peruano. No pocos interpretes son los que se oponen a ello, pero finalmente la unión entre ambos se da: el cajón y el vals quedan ligados casi veinte años después.

Sin embargo, es el redescubrimiento de la música afroperuana , afines de los años cincuenta, que permite que el cajón se engalane como amo y señor del ritmo en la música de la costa del Perú.

En la década del 60, Victoria Santa Cruz Gamarra crea números de baile con el sólo acompañamiento del cajón, y repotencia e impulsa este instrumento, primero con su grupo Teatro y Danzas Negras del Perú, y luego con el Conjunto Nacional de Folklore. La agrupación Perú Negro lo difunde en el extranjero con sus presentaciones, en las cuales destacan piezas exclusivamente para cajón. En esta década el cajón queda asociado definitivamente al vals peruano, siendo difícil precisar quién realizó la primera grabación de un vals acompañado con él, aunque es posible que haya sido Carlos Hayre para una producción de la cantante Alicia Maguiña.

Hoy en día, en el Perú, el cajón está presente prácticamente en todos los géneros de raíz afro (lundero, landó, festejo, alcatraz, toromata, panalivio, ingá, etc.), así como también acompañando al vals peruano, a la polka criolla, al one step, al pasodoble, al tondero y a la marinera.

Asimismo, el cajón es adoptado por los habitantes costeños de origen andino y empieza a ser utilizado por ellos para reinterpretar algunos géneros “tradicionales” y crear nuevas expresiones de música popular de la ciudad. Luego, coquetea con el rock y de ahí salta a las corrientes llamadas de música fusión, World Music y música étnica, entre otras .

El cajón pertenece a la familia de los instrumentos idiofonos o auto-resonadores, o sea, todo el cuerpo del instrumento es el que suena. Son instrumentos cuyos cuerpos, de madera o metal, son duros pero con la suficiente elasticidad como para mantener un movimiento vibratorio.

El cajón es un paralelepípedo de madera con un orificio de salida en la parte posterior y que se percute generalmente por su parte delantera. Mientras que hasta hace poco tiempo el cajón era un instrumento escasamente usado fuera del Perú, en nuestro país alcanzó niveles protagónicos. Su labor no es la de un instrumento de acompañamiento monótono, sino la de un instrumento principal que matiza, acompaña y ejecuta solos.

Es impresionante observar la riqueza adaptabilidad y funcionalidad de este instrumento así como las técnicas de construcción. Eso es lo que permitió que el cajon se convierta en nuestro principal instrumento de percusión.

En ningún país del mundo el cajón echó raíces tan profundas como en el Perú. Debido a su riqueza y frecuencia de uso, a su adaptabilidad, funcionalidad, a las técnicas de construcción, al sitial que supo conquistarse entre los peruanos y sobre todo, al desarrollo que lograron los músicos de nuestra tierra en la ejecución de este instrumento, se convirtió en nuestro principal instrumento de percusión. Es notable el desarrollo rítmico que alcanzaron los afroperuanos y la difusión del cajón a la música de la costa del Perú y ahora del mundo.

Así como existe en el Perú una “historia oficial” que prácticamente excluye a los afroperuanos de la vida pasada del país, existe también una posición de no reconocimiento a los aportes de los mismos. En el caso del cajón este aporte es claro, contundente e indiscutible. El cajon es un elemento real y vital de la resistencia de los afroperuanos. Sin embargo, durante años, este instrumento estuvo presente y, con contadas excepciones, nadie se preocupó de él. En los últimos años se ha producido un nuevo movimiento en favor del cajón y en el 2001 es declarado por el Instituto Nacional de Cultura como Patrimonio Nacional.

Como un reconocimiento a la población de origen afro por legarnos tan bello instrumento que surgió como parte de la resistencia cultural de los descendientes de africanos, desde hace algunos años propusimos que se llamará CAJÓN AFROPERUANO. Ante la posibilidad de restarle peruanidad anteponiendo el prefijo “afro” a la palabra “peruano”, que no hace sino indicar una referencia de sus orígenes africanos, tampoco nos negamos a que el cajón sea reconocido como CAJÓN PERUANO.

*Un articulo muy similar a este apareció en la revista HISTORIA VIVA- GRANDES TEMAS nº10 publicado en portugués en el año 2005 bajo el titulo EL CAJON (AFRO) PERUANO -O SOM DA RESISTENCI
A.


http://www.cajonperuano.org/

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The Afro and Peruvian Cajon, by Rafael Santa Cruz
 

Cajon: Drum Family xilofónico idiophones. Parallelepiped timber with an outlet at the rear.


The first inhabitants arrived from Africa to America, were brought in, it should say-with few belongings. They were stripped of everything, including drums, one of the main elements of expression.

"On the drum, in the broadest sense of the word, is usually understood:" a percussive instrument whose sound is obtained directly hitting and externally on resonant hollow body and what constitutes a good over any of its box or on the other hand specially designed for this purpose '. According to this meaning organological drum percucible equivalent to an instrument on the outside of its resonant box, between the drums are to comprise the so-called wooden drums and xylophones or even some kind of percussive idiophones. We say xilofónicos or xylophone, adjusting to the Greek roots of the word, in a generic sense and proper, not improper and restricted the marimba, which in Europe is called xylophone par excellence, because it is actually a wooden musical instrument.
Thus, such instruments can be called xylophones, if treated only with accuracy and rigor to the etymological element as a generic term, "says the scholar Fernando Ortiz.

Ancient African villagers managed to get new percussion instruments, some imitating the left in Africa or creating new ones, and Americans. Surely during drumming ban, among other things, boxes made their appearance, that understanding of the authorities were not drums but rather "homemade instruments", substitute these, for they had no animal skin and for that reason not I paid more attention. Something similar may have happened with some travelers and painters who gathered popular expressions of the time. Definitely not think that "those boxes" as they did evolve.

However, these boxes, made for the transport of goods or products, totally rustic, gradually began to be used to the rhythmic accompaniment of some songs and dances and be called drawers and boxes.

Since its humble origin and home, it is very difficult to pinpoint the exact date and place of birth of the drawer as a musical instrument. Chances are that in several places in America have been used as such by people of African, many years earlier than confirm and testify travelers and observers. Then returned to the role for which it was intended daily, it would be in its infancy cataloged as a musical instrument.

Therefore, before the middle of the nineteenth century no clear data on the drawer. And while there is no clear clue indicating that Peru is the country where he was born, the oldest testimonies that mention it are in Lima. It has been said that the drawer is an instrument from other countries come to Peru, apparently, not true.

Although it has been said that the box exists in Peru since the seventeenth century we could find, until now, no documents proving it. It seems that the drawer makes its appearance in the nineteenth century.

The history and background of the drawer of Peru "and become" musical instrument are highly linked to zamacueca, having been exported to other accompanying American peoples. Atanasio Fuentes great student of Lima 800, published around 1867: "We have said that the dance is the zamacueca Amancaes, the orchestra for the dance consists of harp and guitar, and these instruments adds a kind of drum made regularly in a drawer whose tables unpins to hit it louder. This instrument touched with the hands or with two pieces of cane, and it is difficult to form an idea of ​​the skill and heard that the black box that plays follows the beat of the music and encourages dancers. As the drawer is the soul of the orchestra, the populace has given zamacueca the name "polka drawer". This paragraph tells us clearly that gives the protagonist a presence drawer. It stands at the forefront of importance within the group of musical instruments accompanying the zamacueca from the mid-nineteenth century. The zamacueca became popular in several South American countries, even sang and danced in parts of Mexico and California during the Gold Rush

In Lima, in 1870, the musician Claudio Rebagliati, mentioned in an explanatory note attached to their information sheet accompanying zamacueca based on guitar, harp and drawer.

In 1879 appears the Sailor, later National Dance of Peru, which is a version with some changes in its choreographic and musical structure of ancient zamacueca. However, this is still accompanied by guitars and drawer.

The oldest photo which shows in a drawer dates from this time. In 1895, gathered at the Garden Expo Lima some members of the group called "The Palisade", men of different ages, bohemians, Creoles and knew quite well jaranas Lima. There improvised some songs with guitar and cajon.

At that time, the crates of whiskey with fruit and became a musical instrument, as well as cans of oil and butter, and those who were never offered wasted-for-good drum sounds were the boxes or crates that packaging used to transport kerosene, lighting input at that time.

For years the great feasts accompanied drawer rattling in marinearas. Until now in the twentieth century, the late 40s, begin flirtations with drawer or Peruvian waltz vals criollo. There are few performers who oppose it, but finally their union is given: the drawer and the waltz are linked almost twenty years later.

However, it is the rediscovery of Afro-Peruvian music, relatives of the fifties, which allows the drawer to garnish as master of rhythm in the music of coastal Peru.

In the 60s, Victoria Santa Cruz Gamarra dance numbers created with the sole accompaniment of the drawer, and repower and drives this instrument, first with his band Black Dance Theatre and Peru, and later with the National Folklore Ensemble. Black Peru pooling spreads it abroad with their performances, which include only parts drawer. In this decade the drawer is definitely associated to Peruvian waltz, being difficult to pinpoint who made the first recording of a waltz together with him, though it may have been Carlos Hayre for a production of the singer Alicia Maguiña.

Today, in Peru, the drawer is present in almost all genres of African roots (lundero, landau, celebration, alcatraz, toromata, panalivio, Inga, etc.), As well as accompanying the Peruvian waltz, the polka Creole, at one step, the quickstep, the tondero and seafaring.

Also, the drawer is adopted by the coastal inhabitants of Andean origin and begins to be used by them to reinterpret some genera "traditional" and create new expressions of popular music of the city. Then, flirts with rock and then jumps to the current music called fusion, world music and ethnic music, among others.

The drawer belongs to the family of instruments or self idiophones resonators, that is, the whole body of the instrument is sounding. Whose bodies are instruments of wood or metal, are tough but with enough elasticity to maintain a vibratory movement.

The box is a rectangular timber with an outlet at the rear and which generally is struck by the front part. While until recently the drawer was an instrument used sparingly outside of Peru, in our country reached levels protagonists. Their work is not a monotonous accompaniment instrument, but an instrument that qualifies principal, accompanies and running alone.

It is impressive to see the wealth adaptability and functionality of this tool and construction techniques. That's what allowed the drawer becomes our main percussion instrument.

Nowhere in the world the drawer down roots as deep as in Peru. Because of its richness and frequency of use, adaptability, functionality, construction techniques, he learned to conquer seat among Peruvians and above all, the musicians managed development of our land in the execution of this instrument, became our main percussion instrument. It is remarkable rhythmic development reached afroperuanos drawer and dissemination to the music of coastal Peru and now the world.

Just as there is in Peru an "official story" that virtually excludes afroperuanos of the past life of the country, there is also a position of non-recognition of the contributions of these. In the case of this contribution box is clear, convincing and undeniable. El Cajon is a real and vital element of the resistance of Afro-Peruvians. However, for years, this instrument was present and, with few exceptions, no one cared about him. In recent years there has been a new movement in favor of the drawer and in 2001 was declared by the National Institute of Culture and National Heritage.

In recognition of the ethnic Afro by legarnos so beautiful instrument that emerged as part of the cultural resistance of people of African descent, we proposed some years to be called Afro DRAWER. Faced with the possibility of subtracting peruanidad putting the prefix "afro" to the word "Peru", but indicates that a reference to their African origins, nor do we deny that the drawer is recognized as Peruvian cajon.

* An article very similar to this appeared in the magazine Living History-BIG ISSUES # 10 published in Portuguese in 2005 under the title EL CAJON (AFRO) PERUVIAN-O SOM gives resistance.

http://www.cajonperuano.org/

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EL     CAJON    AFRO    PERUANO

Rafael Santa Cruz.

El Cajón Afro Peruano

 

Por Pedro Barreira

Colaborador de Herencia Latina

Ponce - Puerto Rico

 

El estudio de los instrumentos musicales en el Perú se encuentra aún en sus inicios. Ese es el caso de instrumentos como el denominado cajón, que a pesar de su origen relativamente reciente, ha devenido en un símbolo nacional. Tal como el charango y las zampoñas en su debido momento, el cajón afroperuano (como lo llama el autor de este importante libro) traspasa las fronteras de los géneros musicales a los que acompaña, para convertirse en un icono cultural no solo de la comunidad afroperuana, ni circunscrito a la comunidad considerada “criolla”, sino reclamado por los peruanos como patrimonio cultural.

El cajón peruano llega inclusive, como deja en claro el autor, a difundirse más allá del Perú, y es en tales circunstancias en donde se aprecia con más claridad el carácter “nacionalista” del cajón. Ha surgido en estos años una suerte de debate nacional en donde, al igual que en el caso del pisco peruano, se reclama la “peruanidad” del cajón frente a su uso en la música española flamenca lo que provoca a su vez que muchos aficionados asuman que el cajón es español (así como muchos consumidores asumen que el pisco es de origen chileno). En este sentido, es un peligro para cualquier estudioso confundirse con el problema insoluble de los orígenes de los bienes culturales. En general, este es un tema de estudio que no tiene solución. Casi todos los objetos y bienes culturales han sido inventados o descubiertos de manera paralela, o han sido objeto de préstamos culturales desde tiempos  inmemoriales, transformados, mutilados o enriquecidos en este proceso y, por lo tanto, imposibles de rastrear a estas alturas.

Muy hábilmente, Rafael Santa Cruz Castillo ha evitado caer en este laberinto al reconocer e incluir en este valioso libro sendos capítulos sobre la existencia del cajón en Cuba, en España y por último en el Perú.  Es decir, el autor prescinde de todo chauvinismo cultural para reconocer decididamente que el llamado cajón no es un invento absoluto de los peruanos (ya que en Cuba también se utiliza con muchas variantes), pero sí deja en claro que es en el Perú en donde el cajón echa raíces culturales profundas en comunidades afroperuanas y criollas, que precisamente han decidido elevarlo al estatus de “instrumento nacional”. Una vez hecha esta precisión, este libro se convierte en un título obligatorio para cualquier lector interesado en la historia del cajón peruano. No presenta un discurso nacionalista, ni lee la historia del cajón con ojos localistas. Menos aún pertenece este libro al ámbito de los estudios clásicos del folklore, en donde predominan las visiones románticas y sentimentales. La objetividad de la obra de Santa Cruz es encomiable, y he allí su principal virtud. Pero no es la única, ya que El cajónafroperuano no se limita a una historia documentada del instrumento, sino que incluye una sección técnica sobre su interpretación, con algunas transcripciones a modo de ejemplo.


Este es un libro, entonces, para todos los gustos. El académico interesado en el aporte de la música popular a la historia de la cultura peruana encontrará en él los datos necesarios para contextualizar el llamado cajón peruano. El aficionado interesado en la práctica cultural y musical del cajón encontrará no solo una información histórica cabal sobre el instrumento, sino las pautas necesarias para iniciar, perfeccionar o poner en perspectiva su ejercicio musical.

 

Me queda decir finalmente que considero un privilegio escribir estas breves líneas sobre El cajónafroperuano porque, además de tener las virtudes descritas líneas arriba, es el primer estudio que se publica al respecto. Y en este sentido, es un libro que dará la pauta para que otros estudiosos se animen a seguir investigando y escribiendo sobre los instrumentos y los géneros musicales peruanos, que hasta hoy permanecen “indocumentados” por falta de interés de las instituciones nacionales en estudiar seria y académicamente nuestra cultura popular. Rafael Santa Cruz ha tenido no solo una encomiable iniciativa, sino una visión del futuro, que ojalá abra las puertas para otros intentos similares.

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                           Rafael Santa Cruz.
                                  Afro Peruvian Cajon


By Pedro Barreira
Latino Heritage Senior

Ponce - Puerto Rico The study of musical instruments in Peru is still in its infancy. This is the case of instruments known as the drawer, which despite its relatively recent origin, has become a national symbol. As the charango and panpipes in due course, the drawer afroperuano (as he calls the author of this important book) beyond the boundaries of musical genres who accompanies, to become a cultural icon of the community not only afroperuana nor confined to the community as "native", but claimed by the Peruvian cultural heritage.

The Peruvian cajon comes even as the author makes clear, to spread beyond Peru, and is in such circumstances where one can see more clearly the character "nationalist" drawer. Has emerged in recent years a kind of national debate where, as in the case of Peruvian pisco, claimed the "Peruvians" drawer front use in Flemish-Spanish music which in turn causes many fans assume that the drawer is Spanish (as well as many consumers assume that pisco is of Chilean origin). In this sense, it is a danger to any student confused with the insoluble problem of the origins of cultural property. Overall, this is a subject of study that has no solution. Almost all cultural objects are invented or discovered in parallel, or have undergone cultural borrowings from time immemorial, transformed, mutilated or enriched in this process and, therefore, impossible to track by now.

Very cleverly, Rafael Castillo Santa Cruz has avoided falling into this maze to recognize and include this valuable book in separate chapters of the existence of the drawer in Cuba, Spain and finally in Peru. That is, the author ignores all cultural chauvinism resolutely to recognize that the call box is not completely fabricated of Peruvians (as in Cuba also used with many variants), but it makes clear that it is in Peru where the check box deep cultural roots in Afro-Peruvian and Creole communities that have decided to raise precisely the status of "national instrument". Once this precision, this book becomes a must-have title for any reader interested in the history of Peruvian cajon. It presents a nationalist discourse, or read the story of the drawer with parochial eyes. Fewer still belongs to the scope of this book classic folklore studies, dominated the romantic and sentimental visions. The objectivity of the work of Santa Cruz is commendable, and behold its main virtue. But it is not only because the cajónafroperuano not limited to a documented history of the instrument, but includes a technical section on interpretation, with some exemplary transcripts. This book, then, for all tastes. The scholar interested in the contribution to popular music history of Peruvian culture will find it necessary to contextualize data called Peruvian cajon. The amateur interested in cultural practice and musical Crate find not only a thorough historical information about the instrument, but the necessary guidelines to start, improve or impair the exercise musical perspective. I finally have to say that it is a privilege to write these few lines on the cajónafroperuano because, besides having the virtues described above, is the first study to be published in this regard. And in this sense, is a book that will set the stage for other scholars are encouraged to continue researching and writing about the instruments and musical genres Peruvians, who to this day remain "undocumented" for lack of interest in studying national institutions would academically and our popular culture. Rafael Santa Cruz has had not only a commendable initiative, but a vision of the future, which will hopefully open doors for other similar attempts.

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Edición de julio de 2005

Derechos Reservados de Autor

Herencia Latina



Historia del cajón Peruano en la música Negra del Perú

Jorge Yeshayahu Gonzales-Lara, Sociólogo

 

El cajón es un instrumento musical de origen afroperuano que se ha popularizado en todo el mundo gracias al jazz moderno, el nuevo flamenco y la música afro-latina-caribeña.  El cajón peruano tiene datos documentados de la existencia del cajón desde mediados del siglo XIX. El cajón fue reconocido oficialmente en Perú como «Patrimonio Cultural de la Nación» en el año 2001. El cajón nace de o para la música negra peruana, pero a principios de la década del 50 se incorpora a la marinera, tondero, el golpe áureo, y se incorpora incipientemente al vals en la década de los 60. Fue el popular "Gancho Arciniega", uno de los tañedores y primeros exponentes del cajón, quien lo incorpora al Vals, enriqueciendo esta forma musical, y transformando su carácter hacia un tono más festivo y sincopado.

 

El origen del cajón es afroperuano, es decir que fue creado por los negros esclavos en el Perú, durante la colonización española,  debido a la prohibición que pesaba sobre ellos para ejecutar sus tambores El uso de los tambores fue prohibido por la Iglesia Católica por considerarlos paganos y también prohibido por un edicto del virreinato del Perú de la época con el fin de evitar la comunicación a distancia entre negros (tambores parlantes) y evitar que tocasen el panalivio, un tipo de canción negra que mostraba en lamentos sus condiciones de esclavo, la inquisición de Lima y la iglesia católica de la época decreto que todo tambor hallado, fue quemado.

 

Hacia 1813 desaparece toda referencia del tambor en documentos virreinales y aparece hacia 1850 las primeras referencias al cajón como instrumento musical. Los negros esclavos usaban los cajones en los que transportaban la mercadería, sus descendientes ya libres, emplearon el mismo sistema, usaban todo aquello que le diera aquel repique, con ritmo de rebeldía. Los cajoneros obtienen diferentes sonidos de repique tocando en diferentes lados del cajón: las puntas del cajón tienen un sonido, la parte del centro otro, el filo superior, otro y así sucesivamente. Inclusive, llegan a lograr otro tipo de repique, desclavando una de las puntas superiores del cajón.

Los cajoneros negros peruanos, no necesitaron ni necesitan de diferentes tipos de cajón para lograrun sonido diferente. En el pasado no existía el cajón como se le conoce hoy día, el cajón carecía de forma definida y por ende no existían “tipos de cajones”.


Porfirio Vásquez, un negro cultor de la música afroperuana, fue quien le dio la forma actual al cajón. Es así que las creaciones puramente negras, son: el festejo, el agua nieve, el panalivio y aquellos sonidos de corte dulce-alegre netamente afroperuanos. El festejo es la danza afroperuana más antigua, africana y más representativa que tiene el pueblo negroperuano; el festejo tradicional, el que se baila en los hogares negros peruanos, en las calles de los pueblos costeños, sobre todo en Cañete, Chincha, Pisco, Ica y Nazca, donde se baila sólo al ritmo de los cajones, tal como lo bailaban las antiguas negras esclavas el antiguo Perú. La zamacueca y el tondero es otra de las danzas típicas afroperuanas, que nace de otra danza más antigua, denominada "ombligada".

 

Era ésta un baile en que se representaba la sexualidad;  hombre y mujer bailaban la ombligada, en clara alusión a la fertilidad. Nicomedes Santa Cruz, alude a esta danza como una de las fuentes originarias de la zamacueca, observando similitud con las danzas de iniciación sexual de otros países como Cuba o Brasil, donde se practicaba el  “vacunao”.

 

El tondero es una danza que nació de la competencia entre los indígenas y los negros del norte por demostrar quién practicaba y poseía la danza más bella; los indígenas con su “pava”  o los negros con su “lundero”. El tondero viene de la voz lundero, que habría sido aplicada para nominar a los que tocaban o practicabanel “lundu”, palabra de origen bantú, que significa “sucesor”.

 

Siendo la percusión el factor principal y divino de toda música africana, los negros esclavos se vieron obligados a buscar instrumentos, con los que pudieran expresarse. Los africanos esclavos, vieron pronto, en los cajones de madera, usados para transportar mercadería, un gran instrumento de percusión, empleándolos así en sus ritos sagrados y en sus diferentes manifestaciones artísticas. Ante la prohibición emitida el siglo XVII de usar el tambor, usaron cualquier elemento para producir sonido como las cucharas de madera, las sillas, las mesas, las cajitas de limosnas o el checo, una calabaza hueca de unos 60centímetros de diámetro, con un orificio en la parte posterior.

 

La etnia afroperuana, surge de la unión de etnias africanas (bene,  yoruba,  bantú, Congo, etc.), que llegaron a América en condición de esclavos, arrancados de su natal tierra. Etnias enemigas en África, pero que en América, intentaron dejar de lado sus diferencias, con el objetivo de obtener la ansiada libertad. Es importante resaltar que las poblaciones afroperuanas hasta el siglo  XIX, fueron mayoritarias en toda la costa y por ende influyeron poderosamente en ella, hasta 1890, en que la población afroperuana comienza a decrecer. Quizá de aquella época, cuando los negros influían mayoritariamente, se acuñó aquella frase tan común en el Perú: “

El que no tiene de inga, tiene de mandinga”, que grafica claramente la expansión e influencia que ejerció el pueblo africano a lo largo de todo el territorio peruano.  El Cajón Peruano, llamado por el Decimista:

 

Autor de Décimas peruano Don Nicomedes Santa Cruz, "Su Majestad, El Cajón ",nace y florece como instrumento a principios del siglo XIV, en que el empleo de este instrumento se generaliza en la forma que actualmente lo conocemos. Sin embargo, las "calabazas" o "chacombos" han empleados simultáneamente a los orígenes del cajón. En efecto, los pocos cronistas que han escrito acerca de la música peruana en tiempos de La fiesta de Amancaes, hablan de tambores, vihuelas y guitarras, e inclusive de "calabazas", pero aún no mencionaban al cajón.

 

En esas épocas, existen variedades de ingeniosos instrumentos con los cuales el músico se acompañaba, hay "tamboretes" que utilizaban un pedazo cuadrado de madera cepillada, sobre cuatro soportes, y también los llamados tambores. Estos eran hechos de troncos de árboles huecos y cortados de diferentes alturas, que se pulían y cubrían en uno y otro extremo, con piel de animales. Pancho Fierro en sus grabados costumbrista de la zamacueca, y el lundero o landó, no representa ningún instrumento de percusión en esas épocas, por lo cual se presume que el uso del cajón se generaliza años mas tarde. Al igual que la percusión, los ritmos peruanos de marcada influencia española van transformándose adoptando más elementos criollos y negros, y van tomando diferentes nombres, el Landó, o Lundero, el pan alivio, el aguanieves, el payandé y el festejo, para luego dar origen a la zamacueca, que queda oficializada como baile nacional con el nombre de Marinera, en honor a la flota naval Peruana. Estos ritmos cobraron forma con la inclusión del cajón. Es así que el cajón se convierte, casi exclusivo y auténticamente en el instrumento peruano de percusión, por excelencia.

 

El cajón peruano ahora es incluido en el estudio de los principales ritmos: Festejo, Landó, Zamacueca, Vals, Marinera y Panalivio. El percusionista se sienta sobre el instrumento y lo toca en su cara frontal con las manos, o dedos, según el tipo de sonido que quiere lograr. El cajón es quien lleva la base rítmica en un conjunto musical, y es usual en la música negra, que el tema se vea interrumpido para darle espacio al cajonero para que haga un "solo de cajón". Cuando hay más de un cajón, uno de ellos llevará la base rítmica, mientras que el otro adornara con matices sonoros, lo cual se denomina"florear".

También se puede encontrar formas de contrapunto entre dos cajones, entrando en un diálogo de percusión, mientras alternan las funciones de ritmo base y repicador, o "hembra y macho". (Instituto Nacional de Cultura. 1978). Pero es en la década de los 70 en que el cajón se difunde ampliamente entre grupos de folklore negro y gracias a la destacada participación de agrupaciones como el Conjunto Nacional de Folklore, dirigido por Victoria Santa Cruz, y la conocida agrupación "Perú Negro", dirigido por Ronaldo Campos.

 

Más tarde, el cajón brilla como instrumento predilecto y necesario en prácticamente toda manifestación de la música ¨criolla¨, y alcanza su apogeo en las épocas de Arturo Zambo Cavero. A partir de esta época, todo conjunto musical criollo exhibe el trío inseparable de Guitarra, Voz, y cajón. Diversos estudios señalan que el origine la popular frase "de cajón", expresión muy criolla que se emplea por decir que algo es clarísimo o muy necesario, se dice "claro, de cajón". Esta frase se popularizo en los barrios criollos de la Lima. "El cajón no tiene más de 50 años en su forma actual. Antes sólo acompañaba marineras y festejos; luego, al empezar las grabaciones, lo incorporaron al vals". "Ha habido varios intentos por mejorar el cajón, pero no han tenido arraigo, pues el músico prefiere el cajón normal".

 

New York, Septiembre 2009

 

Enlace http://es.scribd.com/doc/35202310/Historia-del-cajon-Peruano

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HERENCIA LATINA



History of Peruvian drawer in black music of Peru


Jorge Yeshayahu Gonzales-Lara, Sociologist


The cajon is a musical instrument of Afro origin that has become popular around the world thanks to modern jazz, new flamenco and Afro-Latin-Caribbean. The data Peruvian cajon has documented the existence of the drawer since the mid-nineteenth century. The drawer was officially recognized in Peru as "National Cultural Heritage" in 2001. The drawer is born or Peruvian black music, but in the early 50s he joined the seafaring tondero, golden hit, and is incorporated into the vals incipiently the 60s. It was the popular "Arciniega Hook", one of the first exponents of harpers and drawer, who joined the Vals, thus enriching musical, and transformed his character into a more lively and syncopated.

The origin of the drawer is afroperuano, ie it was created by African slaves in Peru, during the Spanish colonization, due to the ban on them to run their drums The drums use was banned by the Catholic Church to consider Pagans and forbidden by an edict of the Viceroyalty of Peru at the time in order to avoid remote communication between blacks (talking drums) and prevent the panalivio touched, a type of song that showed black in their conditions of slave laments, the Inquisition of Lima Catholic Church and the era decree that any drum found, was burned.


By 1813 any reference in documents colonial drum and 1850 appears the first references to the drawer as a musical instrument. The slaves used the drawers in transporting the goods, their descendants and free, used the same system used to give him everything that ring, rhythm of rebellion. The drawers get different ringing sounds playing on different sides of the drawer: Drawer tips are sound, the center of the other, the upper edge, another and so on. Even otherwise reach achieve Ringing one end desclavando upper cajon.


The Peruvian black drawers, needs neither require different types of different sound lograrun drawer. In the past there was the drawer as it is known today, the drawer had no definite shape and therefore were not "types of cajons".


Porfirio Vasquez, a black farmer from Afro-Peruvian music, who was given the current form to the drawer. Thus purely black creations are: the celebration, the sleet, the panalivio and those fresh-cut sounds distinctly cheerful afroperuanos. The celebration is the oldest Afro-Peruvian dance, African and most representative that has the negroperuano people, the traditional celebration, which is danced in black households Peruvians, in the streets of coastal towns, especially in Cañete, Chincha, Pisco, Ica and Nazca, where they dance to the beat just the drawers, as the former black slaves danced ancient Peru. The zamacueca and tondero is another Afro-Peruvian dances, born of another oldest dance called "ombligada".


This was a dance that represented sexuality, men and women danced the ombligada, alluding to fertility. Nicomedes Santa Cruz, alludes to this dance as one of the primary sources of zamacueca, noting similarities with sexual initiation dances from other countries such as Cuba or Brazil, where he practiced "vacunao".

The tondero is a dance that was born of competition between indigenous and northern blacks to show who practiced and had the most beautiful dance, the natives with his "turkey" or blacks with their "lundero". The voice comes tondero lundero, which would have been applied to nominate those who played or practicabanel "lundu" Bantu word meaning "successor".


Being the main factor percussion and divine of all African music, African slaves were forced to seek tools with which to express themselves. The African slaves were soon in wooden crates, used to transport goods, a large percussion instrument, so using them in their sacred rites and in different art forms. Barred issued the seventeenth century to use the drum, used to produce sound anything like wooden spoons, chairs, tables, boxes of alms or Czech, a gourd of some 60centímetros in diameter, with a hole on the back.

Afroperuana ethnicity, comes from the union of African ethnic groups (bene, Yoruba, Bantu, Congo, etc.), Who came to America as slaves, uprooted from his native land. Ethnic enemy in Africa, but in America, they tried to put aside their differences, in order to obtain the desired freedom. Importantly afroperuanas populations until the nineteenth century, were the majority in all the coast and thus powerfully influenced her until 1890, when the population begins to decrease afroperuana. Perhaps at that time, when blacks influenced mostly, was coined that phrase so common in Peru, "

The Inga has not, has to Mandingo "which clearly chart the expansion and influence exerted by the African people throughout the Peruvian territory. The Peruvian Cajon, called by the Decimista:


Tenths Peruvian author Don Nicomedes Santa Cruz, "Your Majesty, El Cajon", born and flourishes as a tool in the early fourteenth century, when the use of this instrument is generalized in the form we know today. However, "squash" or "chacombos" are used simultaneously to the origins of the drawer. Indeed, the few writers who have written about Peruvian music in times Amancaes Party, speaking of drums, fiddles and guitars, and even "pumpkins", but still no mention of the cajon.


In those times, there are varieties of ingenious instruments with which the musician was accompanied there "tamboretes" that used a square piece of wood planed on four supports, and also called drums. These were made of hollow tree trunks and cut at different heights, which were polished and covered at each end with animal skin. Pancho Fierro in his prints of zamacueca manners, and Landau lundero or represents no percussion instrument in those times, so it is presumed that the widespread use of the drawer years later. Like the percussion rhythms marked Peruvian Spanish influence adopting more elements are transformed and black Creoles, and are taking different names, Landau, or Lundero, bread relief, aguanieves the Payande and celebration, then give zamacueca origin, which is formalized as the national dance of Sailor named in honor of the Peruvian naval fleet. These rhythms took shape with the inclusion of the drawer. Thus, the drawer becomes almost exclusive and authentically Peruvian percussion instrument, par excellence.


The Peruvian cajon is now included in the main study of rhythms: Celebration, Landau, Zamacueca, Vals, Fish and Panalivio. The drummer sits on and plays the instrument on its front face with his hands, or fingers, depending on the type of sound you want to achieve. The drawer is the one who carries the rhythm in a band, and is common in black music, that item is cut to make room for the drawer to make a "single drawer." When more than one drawer, one of them take the rhythm, while the other adorned with sound nuances, which is called "bloom".


You can also find forms of counterpoint between two drawers, entering a dialogue percussion, while alternating the roles of base and snare rhythm, or "male and female". (National Institute of Culture. 1978). But it is in the 70's in the drawer becomes widely among groups of black folklore and thanks to the outstanding participation of groups like the National Folklore Ensemble, directed by Victoria Santa Cruz, and the popular group "Black Peru" directed by Ronaldo Campos.


Later, the cajon shines as favorite instrument and necessary in virtually every manifestation of music ¨ ¨ Creole, and reaches its peak in times of Arturo Zambo Cavero. From this time, all ensemble exhibits native inseparable trio of guitar, vocals, and drawer. Several studies indicate that originates the popular phrase "drawer" very Creole expression that is used to say that something is very clear or very necessary, says "clear drawer". This phrase became popular in Creole neighborhoods of Lima. "The box does not have more than 50 years in its current form. Previously only sailors and accompanying festivities, then to start the recordings, I joined the waltz". "There have been several attempts to improve the drawer, but have not had roots, because the musician prefers the normal cajon".



 
New York, September 2009



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El cajón peruano se alista a conquistar el mundo

 

Lima, may. 23 (ANDINA). María del Carmen Dongo no puede sentirse más feliz que ahora, cuando su infatigable lucha por el reconocimiento del cajón peruano está rindiendo sus frutos. El Gobierno peruano acaba de poner en marcha un plan que hará resonar el sabroso ritmo de este instrumento musical en el mundo entero.
Grupo Manomadera
Grupo Manomadera

Hace tres meses fue convocada por el Ministerio de Educación para encargarse de un proyecto maravilloso, mediante el cual todos los niños del país aprenderán a tocar cajón.

Eso no es todo, pues el proyecto exportará el cajón peruano y, con ello, toda la sabrosura del ritmo afroperuano. En una primera etapa se piensa entregar cajones a distintos países de América Latina, pero deberán tener las medidas y la fabricación oficiales, como el que recibió el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, de manos del presidente Alan García. El Perú los vio disfrutar de una sesión musical en un alto de las actividades desarrolladas por la Quinta Cumbre ALC-UE.

No lo sabíamos, pero el Gobierno ya lo había planificado. Y qué mejor oportunidad que la cita a la que asistía, entre muchos, precisamente el jefe de Estado brasileño, representante de una de las naciones de mayor influencia africana en América Latina, para poner en sus manos el cajón peruano, que tanto furor provoca en la tierra de la samba.

Brasil es un país estructurante de ritmo brasileño de influencia africana. Los medios de prensa difundieron el acto, y éste quedó registrado como punto de partida para un megaproyecto mundial.

Instrumento principal

María del Carmen Dongo acababa de regresar de Brasil impresionada por el boom de los cajones en ese país, tanto que se ha convertido en un instrumento principal. Había recibido homenajes en Río y Sao Paulo, donde dictó clases maestras sobre nuestro típico instrumento, y después –como es su costumbre– visitó las tiendas de comercialización de instrumentos y vio con sorpresa que las baterías habían sido echadas a un lado y el cajón figuraba como estructura principal de ritmo en Brasil.
 
“No solo eso; recibí muchas visitas de percusionistas de escuelas de música y de percusión, y di clases maestras, todos interesados en nuestro cajón”, indicó.

“Si habláramos de la influencia africana en Brasil, de la cantidad de tambores que tiene, de la cantidad de patrones rítmicos, no tendríamos tiempo. Y el cajón los ha impresionado por su simpleza en su forma y estructura, y a la vez por la grandeza en su musicalidad, en su sonoridad. Cómo no sentirme orgullosa.”

Por eso, a su retorno, apenas convocada por el Ministerio de Educación para tomar las riendas de este gran plan de revaloración, trabajó sin descanso para hacerlo realidad.

Ella misma verificó las características técnicas, las medidas, el espesor de la madera e inclusive con qué luthiers (constructores de instrumentos) trabajar, pues en adelante habrá de cuidarse la fabricación. En la actualidad, mucha gente los ofrece de muy mala calidad y hasta con cuerdas en el interior para “mejorar” la sonoridad. Tome nota de las características en recuadro adjunto.

Es prioritario evitar la deformación de un instrumento que ya es patrimonio de América Latina, de los países andinos con influencia africana, patrimonio del Perú.


“No se puede deformar ese maravilloso cajón que construyera el maestro Carlos “Caitro” Soto de la Colina, nuestro cajón mayor, ni el del maestro Abelardo Vásquez; ni el de Perú Negro de los Campos, familias conocedoras y constructoras de cajones”, dijo.

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“Brasil es el primer punto, y ahora se abre un cajón peruano que va del Perú para el mundo, con su apellido peruano, con su cinta roja y blanca, con calidad de exportación”, exclama entusiasmada.


Método de enseñanza

Nuestra primera percusionista nacional ha desarrollado durante los últimos ocho años el método de enseñanza adecuado, sistematizando todos los patrones rítmicos de acompañamiento de cajón.

En total, son 15 años de sistematización de todos los patrones de festejo, en niveles básico, intermedio y avanzado. El landó, la zamacueca y la marinera tienen método de enseñanza, y también será lanzado a nivel de Gobierno.


Asegura María del Carmen que Brasil cuenta con un gran fabricante de cajón peruano, y que también lo fabrican en Alemania, Estados Unidos y en toda la cantera del Caribe.

“Gracias a la campaña que venimos trabajando, se vende como cajón modelo peruano, pero antes era flamenco o rumbero. Lo ideal sería que solo el Perú lo fabricara y lo vendiera. Entonces, habría otra oportunidad de mano de obra”, apuntó.

En su oportunidad, solicitamos al Indecopi que lo patentara, pero nos dijeron que por ley no se podía, debido a que había sufrido muchísimas evoluciones. Creo que el Gobierno debe trabajar por esa patente porque el mundo está muy impactado, recalca.


Percusionista de primera

María del Carmen Dongo, una de las mejores percusionistas de América Latina, ha estudiado con profundidad y dedicación todos los matices del polirritmo afroperuano y brasileño, además de la gran cantera del Caribe. Su lucha por la revalorización, difusión y promoción del cajón peruano logró que el INC lo declarara Patrimonio Cultural de la Nación, en agosto de 2001, y que el mundo reconociera su origen peruano.

Dirige actualmente a la primera agrupación de percusión del Perú Manomadera, con un espectáculo ideado y dirigido por ella: El cajón es del Perú.

Es docente en percusión en su escuela, Grupo Zonarte. Dicta clases magistrales en el Perú y el extranjero.

Fecha: 23/05/2008


El cajón es un instrumento musical de origen afroperuano que se ha popularizado en todo el mundo gracias al jazz moderno, el nuevo flamenco y la música afro-latina-caribeña.

El cajón peruano  tiene datos documentados de la existencia del cajón desde mediados del siglo XIX. El cajón fue reconocido oficialmente en Perú como «Patrimonio Cultural de la Nación» en el año 2001. El cajón nace de o para la música negra peruana, pero a principios de la década del 50 se incorpora a la marinera, tondero, el golpe áureo, y se incorpora incipientemente al vals en la década de los 60. Fue el popular "Gancho Arciniega", uno de los tañedores y primeros exponentes del cajón, quien lo incorpora al Vals, enriqueciendo esta forma musical, y trans-formando su carácter hacia un tono más festivo y sincopado.


El origen del cajón es afroperuano, es decir que fue creado por los negros esclavos en el Perú, durante la colonización española, debido a la prohibición que pesaba sobre ellos para ejecutar sus tambores. El uso de los tambores fue prohibido por la Iglesia Católica por considerarlos paganos y también prohibido por un edicto del virreinato del Perú de la época con el fin de evitar la comunicación a distancia entre negros (tambores parlantes) y evitar que tocasen el panalivio, un tipo de canción negra que mostraba en lamentos sus condiciones de esclavo, la inquisición de Lima y al iglesia católica de la época decreto que: todo tambor hallado, fue quemado. Hacia 1813 desaparece toda referencia del tambor en documentos virreinales y aparece hacia 1850 las primeras referencias al cajón como instrumento musical.


Los negros esclavos usaban los cajones en los que transportaban la mercadería, sus descendientes ya libres, emplearon el mismo sistema, usaban todo aquello que le diera aquel repique, con ritmo de rebeldía. Los cajoneros obtienen diferentes sonidos de repique tocando en diferentes lados del cajón: las puntas del cajón tienen un sonido, la parte del centro otro, el filo superior, otro y así sucesivamente. Inclusive, llegan a lograr otro tipo de repique, desclavando una de las puntas superiores del cajón. Los cajoneros negros peruanos, no necesitaron ni necesitan de diferentes tipos de cajón para lograr un sonido diferente. En el pasado no existía el cajón como se le conoce hoy día, el cajón carecía de forma definida y por ende no existían "tipos de cajones". Porfirio Vásquez, un negro cultor de la música afroperuana, fue quien le dio la forma actual al cajón.

Es así que las creaciones puramente negras, son: el festejo, el aguenieve, el panalivio y aquellos sonidos de corte dulce-alegre netamente afroperuanos. El festejo es la danza afroperuana más antigua, africana y más representativa que tiene el pueblo negro peruano; el festejo tradicional, el que se baila en los hogares negros peruanos, en las calles de los pueblos costeños, sobre todo en Cañete, Chincha, Pisco, Ica y Nazca, donde se baila sólo al ritmo de los cajones, tal como lo bailaban las antiguas negras esclavas del antiguo Perú.



La zamacueca y el tondero es otra de las danzas típicas afroperuanas, que nace de otra danza más antigua, denominada "ombligada". Era ésta un baile en que se representaba la sexualidad; hombre y mujer bailaban la ombligada, en clara alusión a la fertilidad. Nicomedes Santa Cruz, alude a esta danza como una de las fuentes originarias de la zamacueca, observando similitud con las danzas de iniciación sexual de otros países como Cuba o Brasil, donde se practicaba el "vacunao". El tondero es una danza que nació de la competencia entre los indígenas y los negros del norte por demostrar quién practicaba y poseía la danza más bella; los indígenas con su "pava" o los negros con su "lundero". El tondero viene de la voz lundero, que habría sido aplicada para nominar a los que tocaban o practicaban el "lundu", palabra de origen bantú, que significa "sucesor".

Siendo la percusión el factor principal y divino de toda música africana, los negros esclavos se vieron obligados a buscar instrumentos, con los que pudieran expresarse. Los africanos esclavos, vieron pronto, en los cajones de madera, usados para transportar mercadería, un gran instrumento de percusión, empleándolos así en sus ritos sagrados y en sus diferentes manifestaciones artísticas. Ante la prohibición emitida el siglo XVII de usar el tambor, usaron cualquier elemento para producir sonido como las cucharas de madera, las sillas, las mesas, las cajitas de limosnas o el checo, una calabaza hueca de unos 60 centímetros de diámetro, con un orificio en la parte posterior.


La etnia afroperuana, surge de la unión de etnias africanas (bene, yoruba, bantú, Congo, etc.), que llegaron a América en condición de esclavos, arrancados de su natal tierra. Etnias enemigas en África, pero que en América, intentaron dejar de lado sus diferencias, con el objetivo de obtener la ansiada libertad.

Es importante resaltar que las poblaciones afroperuanas hasta el siglo XIX, fueron mayoritarias en toda la costa y por ende influyeron poderosamente en ella, hasta 1890, en que la población afroperuana comienza a decrecer. Quizá de aquella época, cuando los negros influían mayoritariamente, se acuñó aquella frase tan común en el Perú: "El que no tiene de inga, tiene de mandinga", que grafica claramente la expansión e influencia que ejerció el pueblo africano a lo largo de todo el territorio peruano. El Cajón Peruano, llamado por el Decimista: Autor de Décimas peruano Don Nicomedes Santa Cruz, "Su Majestad, El Cajón", nace y florece como instrumento a principios del siglo XIV, en que el empleo de este instrumento se generaliza en la forma que actualmente lo conocemos.

Sin embargo, las "calabazas" o "chacombos" han sido empleados simultáneamente a los orígenes del cajón. En efecto, los pocos cronistas que han escrito acerca de la música peruana en tiempos de La fiesta de Amancaes, hablan de tambores, vihuelas y guitarras, e inclusive de "calabazas", pero aún no mencionaban al cajón. En esas épocas, existen variedades de ingeniosos instrumentos con los cuales el músico se acompañaba, hay "tamboretes" que utilizaban un pedazo cuadrado de madera cepillada, sobre cuatro soportes, y también los llamados tambores. Estos eran hechos de troncos de árboles huecos y cortados de diferentes alturas, que se pulían y cubrían en uno y otro extremo, con piel de animales. Pancho Fierro en sus grabados costumbristas acerca de la zamacueca, y el lundero o landó, no representa ningún instrumento de percusión en esas épocas, por lo cual se presume que el uso del cajón se generaliza años mas tarde.


Al igual que la percusión, los ritmos peruanos de marcada influencia española van transformándose adoptando más elementos criollos y negros, y van tomando diferentes nombres, el Landó, o Lundero, el pan alivio, el aguanieves, el payandé y el festejo, para luego dar origen a la zamacueca, que queda oficializada como baile nacional con el nombre de Marinera, en honor a la flota naval Peruana. Estos ritmos cobraron forma con la inclusión del cajón. Es así que el cajón se convierte, casi exclusivo y auténticamente en el instrumento peruano de percusión, por excelencia. El cajón peruano ahora es incluido en el estudio de los principales ritmos: Festejo, Landó, Zamacueca, Vals, Marinera y Panalivio.

El percusionista se sienta sobre el instrumento y lo toca en su cara frontal con las manos, o dedos, según el tipo de sonido que quiere lograr. El cajón es quien lleva la base rítmica en un conjunto musical, y es usual en la música negra, que el tema se vea interrumpido para darle espacio al cajonero para que haga un "solo de cajón". Cuando hay más de un cajón, uno de ellos llevará la base rítmica, mientras que el otro adornara con matices sonoros, lo cual se denomina "florear". También se puede encontrar formas de contrapunto entre dos cajones, entrando en un diálogo de percusión, mientras alternan las funciones de ritmo base y repicador, o "hembra y macho". (Instituto Nacional de Cultura. 1978).


Pero es en la década de los 70 en que el cajón se difunde ampliamente entre grupos de folklore negro y gracias a la destacada participación de agrupaciones como el Conjunto Nacional de Folklore, dirigido por Victoria Santa Cruz, y la conocida agrupación "Perú Negro", dirigido por Ronaldo Campos. Más tarde, el cajón brilla como instrumento predilecto y necesario en prácticamente toda manifestación de la musica¨criolla¨, y alcanza su apogeo en las épocas de Arturo Zambo Cavero. A partir de esta época, todo conjunto musical criollo exhibe el trío inseparable de Guitarra, Voz, y cajón. Diversos estudios señalan que el origine la popular frase "de cajón", expresión muy criolla que se emplea por decir que algo es clarísimo o muy necesario, se dice "claro, de cajón". Esta frase se popularizo en los barrios criollos de la Lima.

"El cajón no tiene más de 50 años en su forma actual. Antes sólo acompañaba marineras y festejos; luego, al empezar las grabaciones, lo incorporaron al vals". "Ha habido varios intentos por mejorar el cajón, pero no han tenido arraigo, pues el músico prefiere el cajón normal".  New York, Septiembre 2009.


Enviado por José Bustos

Bibliografía y Referencias

Baca, Susana, Basili Francisco y Pereira, Ricardo. Del fuego y del agua. El aporte del negro a la formación de la música popular peruana. Lima, Editora Pregón, 1992.

Soto Caitro. De cajón. . El duende en la música afroperuana. Lima, Servicios Especiales de Edición, Empresa Editora El Comercio, 1995

Sánchez Bazán, José Oswaldo. El Cajón es del Perú. Monografías.com

Santa Cruz, Nicomedes. Su majestad el cajón. El Comercio, Suplemento Dominical, 14 de diciembre de 1969.

Santa Cruz Rafael, El Cajón Afroperuano. Lima - Perú

Agencia Andina de Noticias (23 de mayo 2009). El cajón peruano se alista a conquistar el mundo» (en español) (Web).  diciembre de 2009.

María del Carmen Dongo, una de las mejores percusionistas de América Latina, ha estudiado con profundidad y dedicación todos los matices del poli ritmo afroperuano y brasileño, además de la gran cantera del Caribe. Su lucha por la revalorización, difusión y promoción del cajón peruano logró que el INC lo declarara Patrimonio Cultural de la Nación, en agosto de 2001, y que el mundo reconociera su origen peruano.

Diario El Comercio (13 de diciembre). «Récord de Guinness de cajón. Cajoneada limeña obtuvo reconocimiento internacional» (en español). El libro de los Récords de Guinness concedió al IIº Festival Internacional del Cajón Peruano» el reconocimiento por haber reunido al mayor número de cajoneros en todo el mundo para tocar juntos, informaron los organizadores de dicho encuentro. El récord le fue notificado hoy al organizador del festival, Rafael Santa Cruz, quien afirmó: "Más allá de establecer un récord de Guinness, fue importante y sumamente emocionante reunir en una calle de la ciudad a 1.050 cajoneros no solo de Lima, sino también a otros llegados de provincias como Cañete y Chincha, además del extranjero".

Santa Cruz, Rafael Santa Cruz (2006). «Los Cajoneros». Calado, Silvia (2005). «Érase una vez... un nuevo instrumento». Flamenco-world.com.

Calado, Silvia (2005). «Entre la palma y el taconeo». Flamenco-world.com.

Gonzales-Lara, Jorge Yeshayahu. Historia del cajón Peruano En la música Negra del Perú. New York, September 09, 2009. Scribd publication. United States.2009.
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The Peruvian cajon ready to conquer the world.


Lima, May. 23 (ANDINA). Maria del Carmen Dongo can not be happier than now, when his tireless struggle for recognition of the Peruvian cajon is paying off. The Peruvian government has just put in place a plan that will resonate the tasty rhythm of this musical instrument in the world. Manomadera Group.


Three months ago was convened by the Ministry of Education to take on a wonderful project, through which all the country's children learn to play the cajon.


That's not all, as the project will export the Peruvian cajon and thus, the entire Afro rhythm tastiness. The first stage is intended to deliver boxes to different countries in Latin America, but measures must be official and manufacturing, as he received the Brazilian president, Luiz Inacio Lula da Silva, from President Alan Garcia. The Peru saw them enjoy a musical session on the sidelines of the activities of the Fifth EU-LAC Summit.

We did not know, but the government had already planned. And what better opportunity the event you attended, among many, precisely the Brazilian head of state, representative of one of the most influential African nations in Latin America, to put their hands on the Peruvian cajon, which both provokes fury land of samba.

Brazil is a Brazilian rhythm structuring of African influence. The media broadcast the event, and it was registered as a starting point for a global mega-project.
Main Instrument.


Maria del Carmen Dongo had just returned from Brazil impressed by the boom of the cajon in the country, while it has become a major instrument. He had received tributes in Rio and Sao Paulo, where he gave master classes on our typical instrument, and then-as usual-visited shopping marketing tools and was surprised that the batteries had been cast aside and the drawer contained rhythm as main structure in Brazil.


"Not only that, I received many visits from music schools percussionists and percussion, and gave master classes, all interested in our drawer," he said.


"If we speak of African influence in Brazil, the number of drums that is, the amount of rhythmic patterns, we would not have time. And the cajon's been impressed by its simplicity in form and structure, while for greatness in their musicality in his sound. How not to be proud."


So, in return, just called by the Ministry of Education to take charge of this great plan of revaluation, worked tirelessly to make it happen.


She herself verified the technical characteristics, measures the thickness of the wood and even how luthiers (instrument makers) work, as will hereafter careful manufacturing. Today, many people are offered very poor quality and even strings inside to "improve" the sound. Take note of the features in box below.

It is a priority to prevent the deformation of an instrument which is the heritage of Latin America, the Andean countries with African influence, heritage of Peru.


"You can deform to build this wonderful drawer maestro Carlos" Caitro "Soto de la Colina, our largest drawer, nor the teacher Abelardo Vásquez, nor of the Champs Black Peru, families drawers knowledgeable and builders," said.


"Brazil is the first point, and now opens a drawer Peruvian ranging from Peru to the world with his Peruvian name, with its red and white ribbon, export quality," exclaims excitedly.

Teaching Method


Our first national percussionist has developed over the past eight years the appropriate teaching method, systematizing all accompanying rhythmic patterns cajon.


There are a total of 15 years of systematic patterns celebration all in basic, intermediate and advanced. Landau, zamacueca and seafood have teaching method, and will also be launched at the government level.


Maria del Carmen Ensures that Brazil has a large manufacturer of Peruvian cajon, and also manufactured in Germany, the United States and throughout the Caribbean quarry.

"Through the campaign we have been working, sold as box Peruvian model, but it used flamenco rumba. Ideally, only Peru will manufacture and sell it. Then there would be another opportunity for labor, "he said.


In turn, we ask the Indecopi to patent it, but we were told that by law could not, because he had suffered many changes. I think the government should work for the patent for the world is very shocked, stressed.


Percussionist top


Maria del Carmen Dongo, one of the best percussionists in Latin America, has been studied in depth and dedication all the nuances of Brazilian and Afro polyrhythm, besides the great quarry Caribbean. Their struggle for empowerment, dissemination and promotion of the Peruvian cajon INC got him declared National Cultural Heritage, in August 2001, and that the world recognized Peruvian origin.


Currently leads the first group of percussion Manomadera Peru, with a show conceived and directed by it: The box is in Peru.


He teaches percussion in his school, Zonarte Group. He teaches master classes in Peru and abroad.


Date: 23/05/2008


The cajon is a musical instrument of Afro origin that has become popular around the world thanks to modern jazz, new flamenco and Afro-Latin-Caribbean.
The data Peruvian cajon has documented the existence of the drawer since the mid-nineteenth century. The cajon was officially recognized in Peru as "National Cultural Heritage" in 2001. The cajon is born or Peruvian black music, but in the early 50s he joined the seafaring tondero, golden hit, and is incorporated into the vals incipiently the 60s. It was the popular "Arciniega Hook", one of the first exponents of harpers and cajon, who joined the Vals, thus enriching musical, and trans-forming his character to a more lively and syncopated.



The origin of the cajon is afroperuano, ie it was created by African slaves in Peru, during the Spanish colonization, due to the ban on them to run their drums. The use of drums was banned by the Catholic Church considered pagan and banned by an edict of the Viceroyalty of Peru at the time in order to avoid remote communication between blacks (talking drums) and touched the panalivio prevent a kind of song that showed black in their conditions of slave moans, the Inquisition of Lima Catholic Church and at the time of decree: all drums found, was burned. By 1813 any reference in documents colonial drum and 1850 appears the first references to the drawer as a musical instrument.

The slaves used the cajon in transporting the goods, their descendants and free, used the same system used to give him everything that ring, rhythm of rebellion. The drawers get different ringing sounds playing on different sides of the cajon: Cajon tips are sound, the center of the other, the upper edge, another and so on. Even otherwise reach achieve Ringing one end desclavando upper drawer. The Peruvian black cajon, needs neither require different types of drawer for a different sound. In the past there was the drawer as it is known today, the drawer had no definite shape and therefore were not "types of drawers". Porfirio Vasquez, a black farmer from Afro-Peruvian music, who was given the current form to the cajon.


Thus purely black creations are: the celebration, the aguenieve, the panalivio and those fresh-cut sounds distinctly cheerful afroperuanos. The celebration is the oldest Afro-Peruvian dance, African and most representative that has the Peruvian black people, the traditional celebration, which is danced in black households Peruvians, in the streets of coastal towns, especially in Cañete, Chincha, Pisco , Ica and Nazca, where they dance to the beat just the drawers, as they danced the old black slave in ancient Peru.

The zamacueca and tondero is another Afro-Peruvian dances, born of another oldest dance called "ombligada". This was a dance that represented sexuality, men and women danced the ombligada, alluding to fertility. Nicomedes Santa Cruz, alludes to this dance as one of the primary sources of zamacueca, noting similarities with sexual initiation dances from other countries such as Cuba or Brazil, where he practiced "vacunao". The tondero is a dance that was born of competition between indigenous and northern blacks to show who practiced and had the most beautiful dance, the natives with his "turkey" or blacks with their "lundero". The voice comes tondero lundero, which would have been applied to nominate those who played or practiced "lundu" Bantu word meaning "successor".

Being the main factor percussion and divine of all African music, African slaves were forced to seek tools with which to express themselves. The African slaves were soon in wooden crates, used to transport goods, a large percussion instrument, so using them in their sacred rites and in different art forms. Barred issued the seventeenth century to use the drum, used to produce sound anything like wooden spoons, chairs, tables, boxes of alms or Czech, a gourd of some 60 centimeters in diameter, with a hole in the back.

Afroperuana ethnicity, comes from the union of African ethnic groups (bene, Yoruba, Bantu, Congo, etc.), Who came to America as slaves, uprooted from his native land. Ethnic enemy in Africa, but in America, they tried to put aside their differences, in order to obtain the desired freedom.


Importantly afroperuanas populations until the nineteenth century, were the majority in all the coast and thus powerfully influenced her until 1890, when the population begins to decrease afroperuana. Perhaps at that time, when blacks influenced mostly, was coined that phrase so common in Peru: "He who has not Inga has Mandinga" which clearly chart the expansion and influence that African people along throughout Peru. The Peruvian Cajon, called by the Decimista: Author of Tenths Peruvian Don Nicomedes Santa Cruz, "Your Majesty, El Cajon", born and flourishes as a tool in the early fourteenth century, when the use of this instrument is generalized in the form now we know.


However, "squash" or "chacombos" have been used simultaneously to the origins of the drawer. Indeed, the few writers who have written about Peruvian music in times Amancaes Party, speaking of drums, fiddles and guitars, and even "pumpkins", but still no mention of the drawer. In those times, there are varieties of ingenious instruments with which the musician was accompanied there "tamboretes" that used a square piece of wood planed on four supports, and also called drums. These were made of hollow tree trunks and cut at different heights, which were polished and covered at each end with animal skin. Pancho Fierro in his prints about zamacueca manners, and Landau lundero or represents no percussion instrument in those times, so it is presumed that the widespread use of the drawer years later.


Like the percussion rhythms marked Peruvian Spanish influence adopting more elements are transformed and black Creoles, and are taking different names, Landau, or Lundero, bread relief, aguanieves the Payande and celebration, then give zamacueca origin, which is formalized as the national dance of Sailor named in honor of the Peruvian naval fleet. These rhythms took shape with the inclusion of the cajon. Thus, the cajon becomes almost exclusive and authentically Peruvian percussion instrument, par excellence. The Peruvian cajon is now included in the main study of rhythms: Celebration, Landau, Zamacueca, Vals, Fish and Panalivio.


The drummer sits on and plays the instrument on its front face with his hands, or fingers, depending on the type of sound you want to achieve. The cajon is the one who carries the rhythm in a band, and is common in black music, that item is cut to make room for the cajon to make a "single drawer." When more than one cajon, one of them take the rhythm, while the other adorned with sound nuances, which is called "bloom". You can also find forms of counterpoint between two drawers, entering a dialogue percussion, while alternating the roles of base and snare rhythm, or "male and female". (National Institute of Culture. 1978).


But it is in the 70's in the drawer becomes widely among groups of black folklore and thanks to the outstanding participation of groups like the National Folklore Ensemble, directed by Victoria Santa Cruz, and the popular group "Black Peru" directed by Ronaldo Campos. Later, the drawer shines as favorite instrument and necessary in virtually every manifestation of music ¨ ¨ Creole, and reaches its peak in times of Arturo Zambo Cavero. From this time, all ensemble exhibits native inseparable trio of guitar, vocals, and drawer. Several studies indicate that originates the popular phrase "cajon" very Creole expression that is used to say that something is very clear or very necessary, says "clear cajon". This phrase became popular in Creole neighborhoods of Lima.

"The box does not have more than 50 years in its current form. Previously only sailors and accompanying festivities, then to start the recordings, I joined the waltz". "There have been several attempts to improve the drawer, but have not had roots, because the musician prefers the normal drawer". New York, September 2009.


By Joseph Bustos


Bibliography and References


Baca, Susana, Francisco Basili and Pereira, Ricardo.
Fire and water. The black contribution to the formation of Peruvian popular music. Lima, Editor Proclamation, 1992.

Caitro Soto. Cajon. The elf in Afro-Peruvian music.
Lima, Special Edition, Empresa Editora El Comercio, 1995


Sanchez Bazan, Jose Oswaldo. El Cajon is in Peru. Monografías.com

Santa Cruz, Nicomedes. His Majesty the drawer. El Comercio, Sunday Supplement, December 14, 1969.


Rafael Santa Cruz, El Cajon Afroperuano.
Lima – Peru


Andina News Agency (23 May 2009). The Peruvian drawer ready to conquer the world "(in Spanish) (Web). December 2009.


Maria del Carmen Dongo, one of the best percussionists in Latin America, has been studied in depth and dedication all the nuances of Brazilian and Afro beat cop, besides the great quarry Caribbean. Their struggle for empowerment, dissemination and promotion of the Peruvian cajon INC got him declared National Cultural Heritage, in August 2001, and that the world recognized Peruvian origin.


Trade Journal (December 13). "Guinness record cajon. Cajoneada Lima gained international recognition "(in Spanish). The book of Guinness World Records awarded the II International Festival of Peruvian Cajon "recognition for having met as many drawers around the world to play together, organizers of the meeting. The record was notified today by festival organizer Rafael Santa Cruz, who said: "Beyond establishing a Guinness record, was extremely important and exciting gathering in a city street at 1050 Lima drawers not only but also others arrived from provinces like Cañete and Chincha, also from abroad. "


Santa Cruz, Santa Cruz Rafael (2006).
"The cajon'. Draft, Silvia (2005). "Once upon a time ... a new instrument. " Flamenco-world.com.


Draft, Silvia (2005). "Among the palms and heels." Flamenco-world.com.

Gonzales-Lara, Jorge Yeshayahu. History Crate Black Peruvian music in Peru. New York, September 09, 2009. Scribd publication. United States.2009.


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Historia del cajón flamenco: origen y evolución.

El cajón o simplemente caja es un instrumento de percusión idiófono de origen peruano, que se ha sexo en ovarios ámbitos musicales gracias al jazz moderno, el nuevo flamenco y la música latina. En el Perú se tiene datos documentados de la existencia del cajón desde la primera mitad del siglo XIX en el folclor afroperuano.


Características del cajón: Es uno de los pocos instrumentos musicales donde el artista se sienta sobre él y éste transmite el ritmo al cuerpo del cajonero. Se confecciona en cedro y otras maderas, tiene una altura de 47 cm y una base de 35 cm por 20 cm. El espesor llega hasta 15 mm. El músico se sienta a horcajadas sobre el cajón, quedando éste entre sus rodillas. El cajón moderno tiene tres tornillos que permiten ajustar el tono. El cajón flamenco cuenta en su interior con tres o cuatro cuerdas para darle resonancia. El percusionista puede conseguir sonidos adicionales utilizando las palmas o las puntas de los dedos para tocar el cajón. Muchas veces se enriquece el tono del cajón añadiendo pequeños objetos metálicos

Historia del cajón:

El origen del instrumento es afroperuano, es decir que fue creado por los negros esclavos en el Perú, durante la colonización española, debido a la prohibición que pesaba sobre ellos para ejecutar sus tambores El uso de los tambores fue prohibido por la Iglesia Católica por considerarlos paganos y también prohibido por un edicto del virreinato del Perú con el fin de evitar la comunicación a distancia entre negros (tambores parlantes) y evitar que tocasen el panalivio, un tipo de canción negra que mostraba en lamentos sus condiciones de esclavo: todo tambor hallado, fue quemado. Hacia 1813 desaparece toda referencia del tambor en documentos virreinales y aparece hacia 1850 las primeras referencias al cajón como instrumento musical.

Siendo la percusión el factor principal y divino de toda música africana, los negros esclavos se vieron obligados a buscar instrumentos, con los que pudieran expresarse. Los africanos esclavos, vieron pronto, en los cajones de madera, usados para transportar mercadería, un gran instrumento de percusión, empleándolos así en sus ritos sagrados y en sus diferentes manifestaciones artísticas. Ante la prohibición emitida el siglo XVII de usar el tambor, usaron cualquier elemento para producir sonido como las cucharas de madera, las sillas, las mesas, las cajitas de limosnas o el checo (una calabaza hueca de unos 60 centímetros de diámetro, con un orificio en la parte posterior)

La etnia afroperuana, surge de la unión de etnias africanas (bene, yoruba, bantú, congo, etc), que llegaron a América en condición de esclavos, arrancados de su natal tierra. Etnias enemigas en África, pero que en América, intentaron dejar de lado sus diferencias, con el objetivo de obtener la ansiada libertad.

Es importante resaltar que las poblaciones afroperuanas hasta el
siglo XIX, fueron mayoritarias en toda la costa y por ende influyeron poderosamente en ella, hasta 1890, en que la población afroperuana comienza a decrecer. Quizá de aquella época, cuando los negros influían mayoritariamente, se acuñó aquella frase tan común en el Perú: “El que no tiene de inga, tiene de mandinga”, que gráfica claramente la expansión e influencia que ejerció el pueblo africano a lo largo de todo el territorio peruano.

 

El cajón en las danzas peruanas:

En su origen, el cajón se utiliza en danzas costeñas como la zamacueca y el tondero, bailes originarios de la costa centro y norte del Perú. Las primeras crónicas recogidas del cajón están relacionadas con la danza limeña llamada zamacueca y al norteño tondero. El uso de este instrumento fue popularizado con estos bailes, no mucho después de la fiesta limeña de la época virreinal, denominada “Fiesta de Amancaes”. Esta fiesta se caracterizaba por reunir a todos los hacendados criadores de caballos de paso, artesanos típicos de todas las regiones del Perú y por supuesto, músicos bohemios de la costa norte y centro.
Dicen los cronistas de la época que en los bares o “chinganas” de la Lima del siglo XVII, se tocaba una especie de ritmo gitano primitivo parecido a la bulería flamenca, golpeando los nudillos de los dedos contra las mesas; incluía voces discordantes “aguardientosas” (pisqueras o clarito) y acompañados por dos guitarristas.

Años después, entrando al siglo XVIII, la zamacueca se tocaba con palmas y haciendo ritmo con los “cajones de la casa” o también con “cajas de embalaje” o reemplazando las botijas primitivas hechas de piel de cabra. Anteriormente existían varios tipos de cajones para acompañar las jaranas. Hace no mucho por ejemplo, se conservaba el estilo norteño, caracterizado por ser un cajón más largo y echado que el actual cajón peruano moderno.
Otro detalle importante es que durante la época que no había cajón sino botijas, se conocían a arpistas que tocaban la zamacueca haciendo nuevamente como en la bulería, repiques de palma y nudillo sobre la mesa de estas arpas o volteando las guitarras. El golpeo de las arpas es muy común en la zona norteña hasta hoy.

 

Influencia del cajón en expresiones afroperuanas

Los negros esclavos usaban los cajones en los que transportaban la mercadería, sus descendientes ya libres, emplearon el mismo sistema, usaban todo aquello que le diera aquel repique, con ritmo de rebeldía. Los cajoneros obtienen diferentes sonidos de repique tocando en diferentes lados del cajón: las puntas del cajón tienen un sonido, la parte del centro otro, el filo superior, otro y así sucesivamente. Inclusive, llegan a lograr otro tipo de repique, desclavando una de las puntas superiores del cajón. Los cajoneros negros peruanos, no necesitaron ni necesitan de diferentes tipos de cajón para lograr un sonido diferente. En el pasado no existía el cajón como se le conoce hoy día, el cajón carecía de forma definida y por ende no existían “tipos de cajones”. Porfirio Vásquez, un negro cultor de la música afroperuana, fue quien le dio la forma actual al cajón.
Creaciones puramente negras, son: el festejo, el aguenieve, el panalivio y aquellos sonidos de corte dulce-alegre netamente afroperuanos.

Por otro lado, la zamacueca y el tondero, no son las danzas más antiguas; el festejo es la danza afroperuana más antigua, más africana y más representativa que tiene el pueblo negro peruano; el festejo tradicional, el que se baila en los hogares negros peruanos, en las calles de los pueblos costeños, sobre todo en Cañete, Chincha, Pisco, Ica y Nazca, donde se baila sólo al ritmo de los cajones, tal como lo bailaban las antiguas negras esclavas del antiguo Perú.

La zamacueca es otra de las danzas típicas afroperuanas, que nace de otra danza más antigua, denominada "ombligada" (ya no bailada). Era ésta un baile en que se representaba la sexualidad; varón y mujer bailaban la ombligada, en clara alusión a la fertilidad. Nicomedes Santa Cruz, alude a esta danza como una de las fuentes originarias de la zamacueca, observando similitud con las danzas de iniciación sexual de otros países como Cuba o Brasil, donde se practicaba el “vacunao”.

El tondero es una danza que nació de la competencia entre los indígenas y los negros del norte por demostrar quién practicaba y poseía la danza más bella; los indígenas con su “pava” o los negros con su “lundero”. El tondero viene de la voz lundero, que habría sido aplicada para nominar a los que tocaban o practicaban el “lundu” (palabra de origen bantú, que significa “sucesor”).
El Perú tiene el orgullo de haber visto nacer el cajón, siendo este emblema del pueblo afroperuano. El cajón nació de la opresión, nació de la lucha de un pueblo por evitar perder su esencia…, su esencia africana.
También son cajoneros reconocidos Carlos Caitro Soto (el cajonero de Chabuca Granda), Eusebio Sirio Pititi, Porfirio y Abelardo Vásquez, Julio "Chocolate" Algendones, Juan Cotito Medrano, Reynaldo Canano Barrenechea y muchos otros.

 

Migración del cajón peruano hacia Europa:

La difusión internacional del cajón peruano se debió a su adopción por parte de Paco de Lucía para el flamenco en 1977.Lo descubre Rubem Dantas al conocer a Caitro Soto, músico, cajonero y cantautor afroperuano y, el primer tema interpretado fue “Solo quiero caminar”. Aquella decisión creó escuela y marcó para siempre al flamenco, que lo adoptaría como propio. Desde ese día, el cajón se ha convertido en un instrumento imprescindible para cualquier formación flamenca.

Sucedió que durante una gira de Paco de Lucía por latinoamérica hacia 1977, llegó a manos del percusionista de la banda un cajón peruano en una fiesta organizada por el embajador español en Perú. Rubem Dantas lo incorporó a la música del sexteto del guitarrista que, como marcaba (y marca) la pauta, suponía incorporarlo directamente a la música del flamenco. Manolito Soler estuvo presente en el momento de la adopción, pues iba en el grupo como bailaor y hasta “tocando unos bonguitos”. Según comentó en una entrevista concedida a Flamenco-world.com en 1998, “el cajón era más sobrio para el flamenco” que otros instrumentos de percusión que ya se habían empleado como las congas, los bongos o la batería.
Silvia Calado, «Érase una vez... un nuevo instrumento», Flamenco-world.com, 2005.

Con la adopción del cajón peruano por parte de la comunidad de la música flamenca surgieron uno tras otro los percusionistas que encontraron en el nuevo instrumento la quintaesencia de la percusión dentro del flamenco contemporáneo:

Veinticinco años después de que Paco de Lucía lo importara de Perú, el cajón ocupa ya un hueco irreemplazable en el flamenco. La clave de tan natural integración es que “está a medio camino entre las palmas y el taconeo”. El instrumento se hizo a la música jonda al compás que marcó Rubem Dantas dentro del mítico sexteto. Al percusionista brasileño lo siguieron los músicos Antonio Carmona, José Antonio Galicia, Manuel Soler, Tino di Geraldo y Ramón Porrina. Y, poco a poco, se va afianzando una ‘segunda generación’ de cajoneros en la que destacan nombres como Piraña, Bandolero, Chaboli, Antonio Coronel, Cepillo, Guillermo McGill... Golpe a golpe, va limando los criticados excesos, encontrando su equilibrio y dirigiéndose a convertirse en la cuarta modalidad del flamenco.

Silvia Calado, «Entre la palma y el taconeo», Flamenco-world.com, 2005.

La frase "cajón flamenco" se acuñó entonces a partir de la generalización del uso del cajón peruano dentro del flamenco, generalización que lo expuso a experimentar variaciones en su construcción. Quienes emplean la frase sostienen que las variaciones contemporáneas al cajón peruano introducidas por el flamenco, como el uso de cuerdas en el interior y el modo de fijación de la tapa acústica a la estructura de la caja, son suficiente razón para merecer la denominación.

La controversia más notable surge entonces por la difusión mediática e indiscriminada de la frase "cajón flamenco" o "cajón español", que lleva equívocamente a hacer suponer erradamente un origen ibérico de ese instrumento. En innúmeras ocasiones, por ejemplo, conjuntos de música afroperuana en gira por Europa y artistas peruanos de talla internacional —como la cantautora ganadora del Grammy, Susana Baca— han debido precisar a los medios europeos que la música afroperuana no usa el cajón flamenco, como ellos suponían, si no que es exactamente lo opuesto.
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A cajón (Spanish pronunciation: [kaˈxon], "crate," "drawer," or "box") is a box-shaped percussion instrument originally from Peru, played by slapping the front face (generally thin plywood) with the hands.


Origins and evolution

Modified cajón; traditional cajones have the hole at the back, opposite the tapa

The cajón is the most widely used Afro-Peruvian musical instrument since the late 18th century.[1]

Slaves of west and central African origin in the Americas, specifically Peru, are considered to be the source of the cajón drum; though the instrument is common in musical performance throughout the Americas.

Kopf Percussion S-Series DoubleShot Cajon

The cajón was most likely developed in coastal Peru during the early 19th century or before,[1] where it is associated with several Afro-Peruvian genres. The instrument reached a peak in popularity by 1850, and by the end of the 19th century cajón players were experimenting with the design of the instrument by bending some of the planks in the cajón's body to alter the instrument's patterns of sound vibration.[1]

Knowing that the cajón comes from slave musicians in the Spanish colonial Americas, there are two complementary origin theories for the instrument. It is possible that the drum is a direct descendant of a number of boxlike musical instruments from west and central Africa, especially Angola, and the Antilles. These instruments were adapted by Peruvian slaves from the Spanish shipping crates at their disposal.[2] In port cities like Matanzas, Cuba they used cod-fish shipping crates. Elsewhere, small dresser drawers became instruments.


Another theory posits that slaves simply used boxes as musical instruments to combat contemporary Spanish colonial bans on music in predominantly African areas.[3] In this way, cajones could easily be disguised as seats or stools, thus avoiding identification as musical instruments. In all likelihood it is a combination of these factors - African origins and Spanish suppression of slave music - that led to the cajón's creation.

Early usage of the Peruvian cajón was to accompany Tondero and Zamacueca (old version of Marinera) dances.


In contemporary times, the instrument became an integral part of Peruvian music and Cuban music. In Cuba, it is known as a Cuban box drum that was originally used to play Rumba Yambu and now incorporated into many other styles. The bass box drum is large enough to sit on and is played with the palm, fist and fingers. It was originally a crate from shipping cod fish in Havana. The middle drum is played with spoons and was originally a box from church candles. The solo drum started as a desk drawer but has evolved into a specialized box made for this purpose. A more recent contribution to the cajón family is a tall, tapered box resembling a square ashiko. Another is the "Batajon " an innovative cajón invented by Fat Congas of Santa Barbara, with two heads like a Batá drum.

In the 1970s, Peruvian composer and cajón master Caitro Soto gave a cajón as a present to Spanish guitarist Paco de Lucía during one of his visits to Peru. De Lucía liked the sounds of this instrument so much that before leaving the country he bought a second cajón. Later he introduced the cajón to flamenco music.

The drum


Half to three quarter inch (1.3 to 2 cm) thick wood is generally used for five sides of the box. A thin sheet of plywood is nailed on as the sixth side and acts as the striking surface or head. A sound hole is cut on the back side opposite the head or tapa.

The top edges are often left unattached and can be slapped against the box. The player sits astride the box, tilting it at an angle while striking the head between his knees. The modern cajón has several screws at the top for adjusting percussive timbre and may sport rubber feet. Some versions may also have several vertically stretched cords pressed against the tapa for a buzz like effect or tone. Guitar strings, rattles or drum snares may serve this purpose. The percussionist can play the sides with the top of his palms and fingers for additional sounds. There are also tube cajónes, which are played like a conga.

Today

Heidi Joubert of Fernando's Kitchen playing a decorated cajón.
The Cruz Cajon- with guitar and piano strings

Today, the cajón is heard extensively in Cuban, Coastal Peruvian or Musica criolla musical styles: Tondero, Zamacueca and Peruvian Waltz, modern Flamenco and certain styles of modern Rumba. The cajón was introduced into flamenco in the 1970s by guitarist Paco de Lucía. While in Peru, he was given the cajón by percussionist Caitro Soto. In the Paco de Lucia sextet, the cajón is played by Brazilian percussionist Rubem Dantas.

The modern cajón is often used to accompany the acoustic guitar and is showing up on worldwide stages in contemporary music. In fact the cajon is becoming rapidly popular in styles such as blues, pop, rock, funk, world music, fusion, jazz etc. It is also often referred to as a drum kit in a box or cajon box.[4]

Different uses of the cajón

Besides its standard use, the cajon has been played in a variety of ways, according to the influences it has been under over time. Since it has been widely spread across the world, not only percussionists, but also other musicians have begun to play the cajon. The instrument has been played not only with hands, but also with plastic and metal brushes, as normally used for drums. Another way of playing the cajon is to use an ordinary bass drum pedal, thus turning the cajon into an indirect percussion instrument. This enables the player to beat it just like a pedal-bass-drum, but it also restricts the player's standard position.

In February 2008, the Italian percussionist Ovidio Venturoso invented and patented an apparatus for playing the cajon both with hands and a pedal, without changing the standard position.

Setup example percussion, drums with Cajón replacing the bass drum

Consequently, a player can use both hands and feet and gain greater scope for artistic expression.

Furthermore, the pedal apparatus enables the Cajón to be played in a creative drum-set.

The Puerto Rican musician Pedro Barriera has designed "wooden bongos".

This instrument is also used by Nick Noonan of Karmin in many of their acoustic covers and original music.

In the Philippines, it has ushered a new breed of percussionists in the "acoustic" club circuit. [5]

In 2001 the Cajón was declared "National Patrimony" by the Peruvian National Institute of Culture.

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