MECANISMO (MCA) DE ANTI-ARMÓNICOS EN TAPA DE GOLPEO Y EL CONTROL ACÚSTICO DE AMPLITUD (fuerte o suave) Y FRECUENCIA (graves y agudos) EN LA TRASERA. PATENTE POR ABUENO PERCUSIÓN


MECANISMO DE ANTI-ARMÓNICOS EN TAPA DE GOLPEO DEL CAJÓN FLAMENCO









El mecanismo de anti-armónicos para cajón flamenco patentado por Abueno Percusión, consiste en un novedoso diseño curvo de los laterales o costados frontales del cuerpo del cajón o caja de resonancia (FIGURA 2). La leve curvatura simétrica en ambos laterales donde se atornilla la tapa de golpeo hace establecer una pequeña presión hacia el interior de la caja de resonancia y al mismo tiempo, estar en contacto directo y constante con las cuerdas de guitarra que vibran al percutir el cajón. La curvatura de los costados del cajón es tan mínima (2 a 3 mm), que es inapreciable estéticamente por el ejecutante o intérprete, pero a su vez, actúa como una mejora considerable para la eliminación de los armónicos no deseados.


El mecanismo o rueda giratoria que hace posible el buen funcionamiento anti-armónico está situado en la parte frontal inferior de la tapa de golpeo (FIGURAS 3, 4 Y 5). Dichos mecanismos anulan por completo los armónicos, haciendo que la cuerda esté en su totalidad y extensión en contacto directo con la tapa, además de ser los que regulan y mejoran, los armónicos.

Para la disposición de los mecanismos o rueda giratoria en la parte inferior frontal de la tapa, hay que realizar unos avellanados en el chasis, de tal forma que quedan inmersos como un elemento estructural de la caja de resonancia. Así mismo, en la tapa de golpeo hay que realizar unos pequeños huecos para poder integrar el mecanismo o rueda giratoria anti-armónico. El movimiento derecha-izquierda que es proporcionado por el mecanismo anti-armónico ajusta, tensa o afina las cuerdas, que podrá ser manipulado por el intérprete de forma sencilla, cómoda y sin herramientas adicionales para su control.


La presentación e invención de estas mejoras del instrumento, hace que el mecanismo de anti-armónicos acabe con los problemas que se plantean tanto a fabricantes como a intérpretes del cajón, evitando una pequeña molestia que se produce en el instrumento por una vibración elástica cordal no controlada. Los armónicos surgen en el interior de la caja de resonancia, cuando las cuerdas no están bien ajustados o presionados con la parte posterior de la tapa de golpeo. Cuando alguna de las cuerdas no pega o choca directamente con la tapa interna (por diversos motivos de abombamiento de tapa, no simetría del puente tensor, inexactitud de cualquier elemento estructural…), y al golpear en la tapa frontal del cajón, queda libre dicha cuerda, produciendo una vibración incontrolable o libre, contrastando en vibración con las demás cuerdas que quedan en contacto con la tapa del cajón.

Actualmente la reducción de armónicos necesita de algún tipo de accesorio añadido o adherido a la tapa: cintas adhesivas de diverso material (cinta carrocero, americana, de red…), diversas cejillas, plásticos adhesivos, velcros macho-hembra de goma pegada, gomas elásticas horizontales al cajón y colocadas en laterales cajón… Dichos accesorios actúan como puente cortante de vibración de las cuerdas, quitándole calidad acústica, dinámica, matiz, frecuencia y amplitud a la onda sonora que se produce al golpear la tapa del cajón y la consecuente vibración del elemento elástico o cuerda. En muchos casos dichos elementos que obstruyen la vibración (cintas adhesivas, velcros…) cortan una misma cuerda en tres zonas diferentes, donde la limpieza de vibración y onda no está presente.




 



CONTROL ACÚSTICO DE AMPLITUD (fuerte o suave) Y FRECUENCIA (graves o agudos) DEL SONIDO.


Sistema de Control de frecuencia (agudos y graves) y amplitud (fuertes o débiles)





Otra de las mejoras o innovaciones del cajón flamenco patentado por ABueno, el control acústico de amplitud (fuerte o suave) y frecuencia (agudo o grave) de la onda sonora, está determinado mediante la salida del aire por el agujero de diversa ubicación y dimensión en la parte trasera. El dispositivo de control acústico es muy polivalente en cuanto al movimiento y dimensión que se le desee proporcionar al timbre o sonido deseado por el ejecutante.
El dispositivo colocado en el interior (que a su vez fortalece los graves), está compuesto por dos piezas simétricas que a través de unas guías actúan con una doble función: 1.- Se puede aproximar o distanciar (más apertura o cierre del hueco o agujero) las piezas móviles, lo que se consigue un mayor o menor dimensión de la salida o agujero. 2.- El agujero también puede ser desplazado en el eje vertical central del cajón (más arriba o debajo de la trasera o laterales del cajón).


El dispositivo de control acústico establece cientos de posibilidades de ajuste de sonido u onda sonora. Es un elemento incorporado al cajón que puede estar en contacto directo (gusto o personalización del sonido, timbre, agudos y graves, sonorización en estudio o grabación) con el percusionista o técnico de sonido en cualquier grabación en directo o con micro. También se podrá experimentar los diversos sonidos y timbres que nos proporciona el instrumento con las diversas posibilidades que nos puede ofrecer el control acústico. Lo más novedoso es la existencia de una interactuación dual entre el intérprete y su instrumento, pudiendo sacar el sonido más deseado y óptimo.


Los elementos internos que permiten el control acústico está formado por: dos piezas simétricas fijadas a una guía que actúan de compuerta deslizante que abren o cierran la dimensión del agujero. Las guías van adosadas a la parte trasera del instrumento, de forma vertical o longitudinal al cajón o similar variante. El elemento que posiciona y ajusta todo el control acústico está dispuesto en la parte superior o inferior del cajón, objeto que estructura la gran cantidad de posiciones que puede llegar a poseer y determinar todo el control acústico tímbrico. Según donde se ubique la pequeña salida o agujero, el sonido resultante puede ganar en agudos o graves, de ahí que la figura nueve nos va a ofrecer unos mejores agudos que por ejemplo la figura 11, donde el contraste entre agudos y graves no será tan patente. En las diferentes figuras que se presentan podemos observar el control acústico de amplitud y frecuencia de onda. Las posiciones de colocación del control, salida de aire o agujero en su dimensión más cerrada en la parte superior: figura seis, parte central: figura siete y parte inferior: figura ocho. Con las diversas posiciones del agujero en su eje central vertical de la trasera del cajón, hace que la onda sonora que es producida al percutir la tapa de golpeo, pueda variar acústicamente y dinámicamente (agudo/grave o fuerte/suave) el sonido resultante. Hay que aclarar que no son únicamente nueve las posiciones del control acústico en la trasera (como aparecen en las figuras), sino que son más de 50 sus posibilidades de colocación que el percusionista podrá experimentar.

Recreando un poco la historia del instrumento, mencionar que a lo largo de la historia del cajón, la salida del aire por la caja de resonancia normalmente se ha utilizado una forma circular. El agujero en forma circular se dispone en la parte trasera o posterior del instrumento, lugar por donde sale el aire de la onda sonora producida al percutir en la tapa de golpeo. La disposición vertical del agujero trasero (más hacia arriba o abajo, derecha o izquierda de la trasera), el diámetro del agujero (dimensión más grande o pequeño del mismo), así como lugar, disposición o forma de la salida (agujero lateral, inferior o diversas formas geométricas como triángulos, poligonales o dibujos diferentes), ha estado variando a lo largo de los años para comprobar la acústica del sonido resultante.


En la mayoría de los casos, se ha generalizado el agujero circular con una dimensión aproximada entre 10 y 13cm de diámetro, que está dispuesto en la trasera del cajón ligeramente desplazado hacia arriba del centro de la trasera. En cambio existen muchos cajones que la disposición de dicho agujero está más debajo del centro de la trasera o justamente en el centro, es decir, que no existe una medida o localización exacta para su colocación trasera ni su diámetro. Pero según comprobaciones con un osciloscopio se puede verificar que la ubicación (más hacia arriba o abajo) del agujero trasero de salida de aire u ondas sonoras, así como su dimensión o diámetro del agujero (más grande o pequeño), pueden modificar considerablemente el resultado de dichas ondas (fuerte/suave o grave/agudo), así como la limpieza sonora que se producen al percutir.

Por tanto, con el control acústico de apertura y cierre manual de la salida de aire, el percusionista, principiante, amateur, semiprofesional, profesional, aficionado o intérprete podrá modificar la disposición del agujero trasero así como su apertura o dimensión, estableciendo una idónea conexión entre el instrumento y ejecutante.

A su vez, se podrá modificar el sonido resultante según el acompañamiento y sonorización deseada (música pop, rock, flamenco, funky, folk…). La dinámica y matices pueden ser controlados por el intérprete de forma muy personalizada y sugerente, adaptándose a la línea melódica de cualquier obra o estilo musical.