SISTEMA DE DOS BORDONES DE 20 HILOS METÁLICOS LATERALES EN  LA ZONA DEL AGUDO


 

  

En las ilustraciones que podemos ver anteriormente nos encontramos con un fabricante que utiliza el sistema de tensión de bordonas en la parte superior (desplazada hacia las esquinas del cajón). Dichas bordoneras poseen 20 hilos metálicos cada una y están dispuestos en un travesaño o listón horizontal levemente inclinado para que los hilos queden tensados y alineados con la tapa de golpeo.

En este caso las dos bordoneras son ajustadas a la tapa mendiante la presión que ejerce los mismos tornillos que amarran la tapa de golpeo, de ahí que sus hilos no se van a mover con el transcurso de los continuos golpes en la tapa (otros fabricantes dejan sueltos los hilos y se dislocan en movimiento con los contínuos golpes del percusionista). El sonido que producen las bordoneras es muy distinto al que puede discriminarse con las cuerdas de guitarra (clásica, acústica o eléctrica) u otras que se están empezando a utilizar (laúd, vihuela o familia del violín). También hay que hacer referencia a la tipología de bordones que se utilizan, ya que el grosor, rizado o marca son las que distinguen levemente el sonido resultante de la interpretación y producción del sonido. Las dos bordoneras que están colocadas en el cajón son extraídas de un bordón de 30 cm que ha sido dividido o cortado en dos y se han dispuesto en el instrumento, dicho bordón puede costar entre 8 y 12 euros, de ahí que el coste final del cajón flamenco sea más caro que los cajones de cuerda (1 cuerdas vale 1 euro).

El fabricante La Perú fue el pionero en llevar a cabo dicha imnovación de la colocación de las bordonas en el cajón, siendo imitado por la gran cantidad de fabricantes que han surgido tras La Perú. Es importante reseñar que el fabricante que hacemos mención tiene la característica de pegar la tapa con cola en la parte que va desde la mitad hasta abajo del instrumento, un inconveniente grande para aquellas personas que desean modificar, cambiar, observar o simplemente ver el interior de la caja de resonancia y sistema de tensión de bordones. Por tanto, una posible rotura de la tapa del cajón sería un engorro bastante grande, ya que al despegar la tapa nos llevaremos a su vez parte de madera del chasis o cuerpo del instrumento, teniendo que volver a cepillarlo, lijar y demás cuestiones que todo fabricante conoce de primera mano.

En los dos cajones que tenemos a continuación, podemos observar que en la foto de la izquierda la base de los dos bordones están sujetas a un tubo metálico mediante la forma del anillado a presión. El sistema puede modificarse manualmente si rotamos una pequeña manivela que posee el instrumento en el lateral, pudiendo así girarla y desplazar los bordones para que no esten en contacto con la tapa o al revés; es un resultado muy funcional, ya que según el ejecutante puede tocar el cajón con sonidos sin bordoneras o con ellas.


La foto de abajo a la derecha, se puede observar que las dos bordoneras están dispuestas muy hacia el centro del cajón, el cual cuando la interpretación es en el aguo y en la parte extrema o esquinada del instrumento, no llega a percutir los hilos metálicos, sino que vibran por simpatía; por tanto es conveniente que se desplacen unos centrímetros hacia los laterales, a no ser que el cajón sea para niños muy pequeños, acostumbrados a tocar en la parte central y aguda de los cajones.

        


 SISTEMA DE BORDONES EN ABANICO EN LA PARTE AGUDA CENTRAL


Este tipo de bordón en forma de abanico es típico de una manipulación por parte del fabricante o persona que ha creado el instrumento, son una especie de escobillas las que se han dispuesto en forma de abanico para que vibren con el golpeo de la tapa. Este sistema de vibración de cuerda no es usual verlo en el mundo de la percusión de cajones, parece más bien algo llevado a cabo por alguien que quiere imnovar a cambiar en su instrumento.


                 HISTORIA SOBRE LOS BORDONES DE BATERÍA

La bordonera, bordones o bordonas son de vital importancia en muchos de los instrumentos de percusión percutida o golpeada (bien sea con baquetas, varillas, escobillas... o simplemente con las manos, como el cajón), en dichos instrumentos membranófonos y percutidos podemos encontrar diversos tipos de bordonas según el fabricante, grosor del hilo rizado metálico o acero, longitud, elasticidad en su tensión, gusto del percusionista... (lo que si es verdad es que es un sistema fácil de manipular, tensar y comprobación de sonido según se desee).

      

Según el tipo de bordón se pueden discriminar diversidad de timbres y ondas sonoros, se dice que los bordones (así como su disposición en el instrumento) es lo que hace producir el característico sonido con ese “crack” y  el conocido sonido “arenoso”,  que tanto se utiliza en el cajón flamenco y sobre todo, en función de la tensión que se le de a la misma.

 


Las bordoneras son un conjunto de varias cuerdas metálicas que se unen entre sí para actuar de conjunto. Antiguamente las cuerdas para los instrumentos musicales eran naturales y en general estaban hechas de tendones de animales, fibras vegetales, raíces, tripas de animal..., ya que el sistema de entorchado de las cuerdas actuales llegó con los siglos mucho más tarde.


Primeramente, la cuerda en los instrumentos musicales surgió del "arco musical", cuando los hombres primitivos en la labores de caza con arco y flecha, se dieron cuenta que al disparar dichas flechas puntiagudas, con silex y sustancia tóxica, la cuerda tensa vibraba al disparar, produciendo una altura de sonido determinada y en muchos casos de gran intensidad o fuerza.

En los momentos de dispersión nocturna y tiempo libre, añadieron a el arco de caza una segunda cuerda (esta vez de menor longitud que la que va al extremo), al tocarla o pinzarla se dieron cuenta que podudían diferentes sonidos en altura, llegando a colocar en el mismo bastidor de forma curva hasta 5 cuerdas, que con el tiempo será lo que hoy conocemos como arpa.


Existen estudios de las diversas formas de cuerdas en el paleolítico, sobre todo en las pinturas rupestres de las cuevas más importantes de España y Europa, las cuales en el bastidos aparece una especie de tensor parecido a la clavija pero mucho más rudimentaria, una especie de palo en forma de "L".


Ya entrando en la edad contemporánea y adentrándonos en la actualidad hay que mencionar que el uso de las bordoneras se puso de moda en el ejército, todas las tropas poseían un grupo de músicos que interpretaban los ataques, desfiles, toques de queda o diana... era una constante el toque de cajas y tambores en los cuarteles y desfilles militarres. Para que tuviera más fuerza e intensidad sonora las cajas de resonancia de los diferentes tipos de tambores, le colocaban los bordones en la cara posterior y así potenciar más el sonido, la amplitud de onda del sonido así como su longitud hacen que los decibelios sean mayores y cuanto más amplitud de onda más fuerte será el sonido.


Aquí se muestran un gran abanico de tipologías de bordoneras según hilos metálicos, longitud, plataformas, número de hilos y marcas. Aunque las bordoneras que vienen de serie en muchas cajas de gamas medias o bajas, las altas son bastante buenas y caras (marcas como Pearl, Tama, y sobre todo Sonor, Yamaha o DW), existen otras bordoneras muy especiales o exclusivas. Algunas veces introducen modificaciones para conseguir sonidos específicos, este es el caso de la Puresound "Equalizer":

   

 



La plataforma (traviesa de metal donde van enganchados los hilos), es un motivo de modificación de sonido, pero en el caso de los cajones flamencos no difieren apenas, en el caso de la marca Pearl posee diversos tipos de plataforma, según fotografias:


   


En cuanto a marcas un poco más exclusivas en novedad, imnovación, material y coste económico mencionamos a Puresound (es fabricante exclusivo de bordones, teniendo gran cantidad de tipologías y la que más imnova sobre las mismas). Rhythm Tech, Fat Cat.Grover, pudiendo llegar a costar más de 50 euros la unidad de 25 a 30 cm (seguro que no nos encontraremos ninguna de éste tipo en los cajones). En el caso de la marca Puresound las placas son de cobre y los bordones de acero endurecido al carbono, las soldaduras se hacen a mano. Tienen una apariencia impecable y un aspecto totalmente artesanal, aunque tiene el inconveniente que los bordones no se pueden variar, perdiendo posibilidades.


Las bordoneras Fat Cat presentan una innovación muy original: algunos de sus bordones centrales pueden ser tensados o destensados independientemente del resto mediante un tornillo situado en una de las plataformas.


La marca más exclusiva de todas, Grover, comparable por su altísima calidad (y precio) a las Puresound pero con alguna diferencia, que los hilos metálicos -de acero- no son de forma rizada sino lisos, están forrados con nylon o alguna aleación metálica especial y soldados a plataformas de latón. De ésta manera se elimina el zumbido que muchas veces se escucha en la caja por simpatía con otros instrumentos. Este tipo de bordoneras es muy usada por percusionistas clásicos pero muchos bateristas de otros estilos las prefieren también, por su sonido más limpio y seco.


En resumen, lo más importante para el sonido definitivo de los bordones en las cajas de resonancia son el número de hilos metálicos o acero que se componen en su conjunto, grosor de los mismos, formas de rizos así como el material de que están realizados. Los distintos materiales son Steel (acero), Hi-Carbon Steel (acero con alto contenido en carbono), Brass (latón), Bronce y Copper (cobre).


Así el material difiere el timbre de la caja de resonancia, el material de cuerda de acero posee una sonoridad más brillante en su ataque, en cambio los hilos de latón hacen que su sonido sea más cálido, tenue y utilizado para ambientes más recogidos. Los de latón poseen un ataque muy similar al acero pero con un timbre más agudo en altura, más chirrido o chasquido. Las bordoneras de bronce son las más cálidad de todas, más aún las de cobre, muy utilizadas para el acompañamiento de estilos tan peculiares como el jazz o soul, estilos donde la sensibilidad y la armonía tienen más consideración que el propio ataque.


Una consideración a tener en cuenta es el material de la caja de resonancia, funcionado correctamente una bordonera de acero o latón en las cajás metálicas y acero de carbono o bronce en la de madera, realzando las propiedades de cada material (brillo y calidez)


Ya se ha comentado que las bordonas más usuales de encontrar y estándar son las llamadas (steel o stainless steel), ya que su producción de sonido mediante la vibración de los hilos hacen que la sonoridad sea más equilibrada y proporcional aplicando una relación de dimensión de la caja de resonancia de las cajas o cajones flamencos (en una caja de medidas estándar, de 14 ó 13 pulgadas), llevando a cabo la proporcionalidad de que a menor número de hilos metálicos o de acero en la caja de resonancia, se tendrá más sonido del casco o cuerpo, (siendo menos el de la bordonera) y a menor número de hilos de la bordonera el resultado final de sonido será lo contrario.